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Thursday, December 22, 2011

Gobierno y BCV nos llevan en ruta de una hiperinflación



Por Alexander Guerrero
1. La explosión de dinero inflacionario
En las ultimas cinco semanas, la liquidez monetaria, medida por el circulante en poder del publico (cuentas de ahorros y cuentas corrientes y otros) ha crecido mas de 13%. Por su parte, su contravalor en el balance del BCV, en reservas internacionales, se ha reducido en 1.5%, es decir, los bolívares copiosos que el BCV imprime y lanza a la calle de las impresoras de dinero inflacionario del BCV, institución esta, la cual sin pudor alguno, financia parte del déficit fiscal del gobierno; o bien directamente comprándole papeles al Tesoro, o a través del by-pass de PDVSA y otras empresas publicas.
Al anualizar ese monumental crecimiento de la liquidez de estas ultimas semanas, tendríamos a esta multiplicándose por 2.3 veces hacia finales del 2012. Si asumimos como cierto que el gobierno atraviesa estrechez de caja y un colosal déficit fiscal, pese que se las arregla para que muchos aun crean que esta buchón, en medio de una campana electoral donde los prejuicios y complejos fueron lanzados al infierno, no es exagerada afirmar que el gobierno nos empuja hacia el umbral de la hiperinflación.
2. Hiperinflación o algo aun peor: régimen de precios reprimidos
La clasificación de hiperinflación está asociada a régimen de precios donde la indexación –un ajuste de precios- está permitida en contratos salariales, tasas de interés, precios en general. En esas circunstancias los precios crecen al ritmo de la expansión monetaria inducida por los bancos centrales sin autonomía ni independencia y en manos de las necesidades fiscales. En ese entorno inflacionario, los salarios van detrás de los precios, pero el empobrecimiento natural por caída del salario real –en razones absolutas- se amortigua, los precios cambian diariamente pero así cambian los salarios, es de todas maneras una desesperada carrera al empobrecimiento.
Al final, esa enfermedad se cura bajo un acuerdo político que emite una nueva moneda, se pierden los ceros, el banco central retoma autonomía e independencia, una especie de reforma monetaria que e implica otros compromisos de política económica entre ellos nivelación cambiaria y equilibrio fiscales, y desde luego mayores impuestos.
Ese no es el caso de Venezuela, pero, al no existir clausulas ni derecho de ajuste de precios no salarios en contratos, la inflación nunca es recompensada en términos de salarios reales; en otras palabras, el empobrecimiento producido por una inflación de dos dígitos medios, aparentemente baja, que disfruta del cinismo del gobierno porque no luce muy alta, es insumida por la gente como un proceso de “muerte lenta”. Sus estragos son aún peores que en un ambiente hiperinflacionario.
3. Cuanta inflación destruye salarios e ingresos fijos
La inflación de este año tiene marca registrada del socialismo. Este ha sido el año de su expansión, sus marcas básicas guardan una causalidad muy estrecha: expropiación, escasez, un Estado convertido en el mayor importador de bienes de consumo masivo, alimentos, el rubro de mayor crecimiento en precios, precisamente por regulación e intervención del gobierno.
2011 es el ano en el cual el BCV “se soltó el mono”, perdió el “pudor monetario”, se convirtió en financista de última instancia entregándole bolívares al gobierno –fisco- para financiar su déficit, directamente y a través de PDVSA y empresas públicas en niveles de un 12-14 % de la liquidez en poder del público, lo cual hizo posible que un bolívar (Bs F. 1,00) apenas tenga una contraparte de valor en dólares equivalente a 1/14.
El 2011 es el ano de la aprobación de Ley –penal- de Costos/Precios, instrumento legal que extrema el control sobre el productor nacional, eventualmente inducirá su salida del mercado por ruina o expropiación, el récipe del socialismo. Veamos el siguiente detalle en cuanto a capitalización del sector privado y reportado por el BCV: la inversión privada ha caído en los tres últimos años más de un 40%! El socialismo es sencillo de comprenderlo: el gobierno promueve y dirige la ruina del sector privado, interviene en su reproducción, regula penalmente la actividad económica privada (CPenal y Ley Costos/Salarios), expropia y asume su rol inconstitucionalmente y fundado en bajas pasiones y odio de clases, incorporando a la sociedad los conocidos costos en ineficiencia, corrupción y empobrecimiento del capital humano, lanzado por la fábrica pobres a trabajadores informales y subempleados, incluidos misioneros, con salarios menores de los paga en promedio el sector manufacturero privado.
El sumun de todo este magno proceso de empobrecimiento lo constituye una perversa y fatal combinación de una fuerte presión inflacionaria mayor al 26%-27% con una escasez orgánica de bienes de consumo masivo.
4. Inflación, déficit fiscal y campaña electoral del gobierno
Como toda inflación, la venezolana es consecuencia directa de un colosal déficit fiscal que el gobierno trato de enjugar con un insostenible y costoso endeudamiento (alrededor de 11% de costo financiero) y con financiamiento monetario –inflacionario- del BCV. La inflación, generada por los mencionados mecanismos de financiamiento del déficit fiscal, tiene sus fuentes en una insostenible expansión del gasto del gobierno que no puede ser financiada con un ingreso petrolero cada vez menor, pese a que los precios de realización reportados son superiores a 100 $/barril. En otras palabras el gobierno sobreestima la producción de petróleo en unos 500 mil barriles/diarios y reduce el precio del barril de petróleo (50 $/barril), dejando a los ingresos adicionales de origen petrolero, el rol del mono de la baraja, en cuanto al ingreso petrolero fiscal realizado. Es un curioso fenómeno de las estadísticas oficiales que se registra desde 2006.
La presión fiscal del gasto público sobre PDVSA ha afectado simultáneamente su flujo de caja de impidiendo que se invierta consecuentemente para compensar el agotamiento “natural” de la producción de petróleo y las consecuencias perversas de su descapitalización. Ese déficit se ha querido compensar en la vorágine de endeudamiento de PDVSA que este alcanza los 10 mil millones de dólares, deuda que más temprano que tarde será transferida al fisco. Así, la expansión fiscal como fuente de la fuerte presión inflacionaria tiene su expresión en dos circunstancias económicas emparentadas políticamente por el control que el gobierno ejerce sobre los poderes públicos, la A N, poder público responsable del endeudamiento del fisco y de PDVSA y del poder monetario, de un Banco Central, convertido en las últimas reformas de su Ley en financista de última instancia. El financiamiento monetario del déficit fiscal también se expresa en un by-pass monetario ejecutado en préstamos a PDVSA, con lo cual esta financia sus impuestos y regalías al fisco además de su supletoria función como agente fiscal del gobierno de pagar la factura del gasto público.
5. Que es inflación, entonces?
La inflación es un fenómeno monetario, de eso no hay duda, y esta fundado en la literatura económica. Por ello es un constructo político, porque siendo un fenómeno monetario, el único causante es el banco central, institución que si no esta dotada de independencia y autonomía, como de hecho y derecho lo esta el BCV, su política monetaria, y la impresión de dinero, papel y digital es un asunto de gobierno. Las reformas (4) que ha sobrevivió la Ley del BCV rescriben el curso legal que define hoy a un banco central como un banco de desarrollo con efecto fiscal. La “abundancia” de dinero impreso por razones fiscales hace posible que el precio del bolívar se reduzca continuamente, es decir, su poder adquisitivo se reduce.
En ese sentido, definimos inflación correctamente como el continuo proceso de disminución del poder adquisitivo del bolívar originada en el endeudamiento público –incluida PDVSA- y en el financiamiento del déficit fiscal por el BCV bien a través de un by-pass monetario -PDVSA y otras empresas del Estado, y de manera directa adquiriendo bonos del Tesoro.
La revisión de la data expresada en la liquidez monetaria nos indica sin rubor alguno para el Directorio del BCV que cada dólar en reserva internacionales dispone de 13 bolívares en circulación, es decir, la devaluación del bolívar es cuestión de días, el gobierno así prepara a tomar las ganancias que le provee la inflación, al fin y al cabo, la inflación solo beneficia a los gobiernos, es un impuesto que se paga sin declarar y es aparentemente indoloro, notándose en la caída del poder de compra del bolívar que el BCV emite.


Tuesday, July 13, 2010

Comunismo puro y simple: La muerte de las libertades económicas y algo más

Veníamos, desde que el actual Presidente asomo sus pretensiones presidenciales hace mas de 14 anos sugiriendo que lo que se traía el Presidente como alternativa política y económica para Venezuela era comunismo puro y simple, vestido del atractiva envoltura socialista, pero al mismo tiempo en el típico lenguaje abstracto y ambiguo del típico demagogo socialista que muchos encuentran fascinante. Los mas, en los mismos medios de comunicación, quizás el eslabón mas débil en la cadena de comprensión de esos fenómenos sociopolíticos del último siglo.

La fascinación en esos sectores, así como en las iglesias, no les permite en virtud del corto plazo de sus acciones, develar algunos entretelones ideológicos de elevado costo social si ellos llegasen a pasar. Así ocurrió en Venezuela, medios de comunicación, académicos, iglesias sintieron esa fascinación por el lenguaje demagógico, anti partido y anti política, lo demás ya es historia. Irónicamente muchos de esos medios, hoy han desaparecido, otros han sido estatificados, por la intolerancia del régimen que muchos ayudaron a fundarse.

En esas condiciones culturales, discutir para alertar sobre las inconveniencias económicas y sociales y políticas que subyacía a ese discurso político y sobre las verdaderas razones de una sumergida y hasta camuflageada posición ideológica, no era una especulación teórica fácil de creer; después de todo HRCh había gandido las elecciones limpiamente y la gente fiel a sus conceptos hipotéticamente democráticos suponía –para nuestro gusto ingenuamente- que después de 5 anos el Presidente simplemente se iría como así lo habían hecho los que le antecedieron. Pero había algunas conjeturas interesantes algunas de ellas muy sonoras y demasiado claras para quienes leyeron u oyeron los decursos de Fidel y HRCh en la Universidad de la Habana en 1994

La Asamblea Nacional constituyente: la guadaña de las libertades económicas

….y de la democracia. La convocatoria a una Asamblea Nacional que contó con algo de ingenuidad y algún deseo de poder -a todo evento- de sectores de la clase política en revancha con el bipartidismo, y atrincherado en instituciones muy respetadas como la Corte Suprema de Justicia, no comprendieron que otorgarle el sentido de originaria a la asamblea nacional constituyente, se le estaba dando al Presidente el instrumentos constitucional para cambiar el sentido de la democracia representativa y su defunción. El proyecto de Constitución entregado por el Presidente a la ANC traía el germen de su anhelado comunismo puro y simple; en sus palabras, el mar de la felicidad cubana. Muchos voltearon para los lados para no ver lo que ya era demasiado visible.

Así el cambio del régimen de democracia representativa de equilibrio nominativo en los poderes públicos, especie de contrabalancees constitucionales y legales al poder político emergido del voto, comenzó por donde muchos no lo sospecharon: por la destrucción de las normas sobre las cuales descansaban las libertades económicas y fundamentalmente los derechos de propiedad.

La propiedad privada y los derechos de propiedad

La ANC comenzó sus plenarias discutiendo la propuesta de Constitución del Presidente, en esa propuesta los derechos de propiedad estaban mutilados, la propiedad privada no era transable, no contenía la garantías de disponibilidad, la cual se sabe, es la esencia de la propiedad privada y la base de todo progreso económico y social. Y es allí donde se erigen los derechos de propiedad y los mecanismos legales y constitucionales para su protección, protección que no es solo frente a terceros, sino frente al mismo Estado, o al gobierno, para ponerlo más simple.

La inteligentzia venezolana no pudo divisar el peligro en ciernes que surgía dentro del seno de la propia ANC cuando se cuestiono el modo imperante de producción y distribución basado en la propiedad privada y ciertamente de la intervención del Estado, aunque siendo esta una anomalía histórica, está muy presente en el acervo cultural del Venezolano que vive en un país donde sus riquezas más importantes han estado bajo propiedad y control del Estado.

Propiedad privada y derechos de propiedad: esoterismo cultural venezolano

Aun los venezolanos no comprendemos colectivamente que la causa de tanta pobreza en medio de tanta “riqueza” esta precisamente en que hemos transformado al Estado en la “cosa” rica del país, así todos preferirían ponerle la mano a través de la política, antes que ponerse a trabajar en serio sobre lo suyo. La sociedad sabrosamente rentista tiene este simple comprensible origen, aunque una compleja praxis social y económica.

Me toco intervenir, invitado, en las discusiones privadas del Partido del Gobierno de entonces, para abundar sobre esos temas que tienen repercusión inmediata con lo económico y con la manera como los hombres distribuyen el fruto de su trabajo.

Luis Miquilena, Presidente de la ANC y Alfredo Pena, habilidosamente colocaron la propuesta del Presidente de lado y ampliaban a la ortodoxia constitucional moderna la Constitución así, se aprobaron las normativas más comunes que se le conocen a la propiedad privada y sus derechos, uso, usufructo y disponibilidad. Había pasado así el peligro de una fractura constitucional en las garantías económicas y derechos de propiedad, no seria para mucho tiempo, el Presidente tenía una agenda abierta para ir mutilando los derechos de propiedad a través de la fractura del marco jurídico sobre donde se basaban las libertades económicas.

En eso días presentamos ante la Comisión que dirigía el Constituyentita H Escarra nuestra crítica y propuesta sobre derechos económicos y propiedad privada y sus derechos.

Esa propuesta nuestra fue olímpicamente dejada por lado por H Escarra, a la sazón Presidente de la Comisión de la ANC que discutirá esos temas.

De todos modos el cambio constitucional hacia el social comunismo había comenzado

Sin embargo, en la constitución no quedo claro, y quizás más por desconocimiento e ignorancia de muchos constituyentitas los mecanismos constitucionales necesarios para que el gobierno y terceros no vulneren los derechos de propiedad, mecanismos muy necesarios, porque por lo general los gobiernos e intereses políticos conjurados, y hasta en condiciones de democracia representativa ( durante CAP I, Herrera Campians, Lusinchi y Caldera así ocurriría) mutilan y domina los derechos de propiedad privada a través de leyes y otras políticas públicas que si bien no vulneran la letra de las garantías constitucionales que protege la propiedad privada, los derechos pueden ser restringidos por leyes y en ocasiones vulnerar el marco jurídico necesario para la protección de esos derechos.

El cambio vendría envuelto en leyes y decretos, en ocasiones inconstitucionales

Como ya sabemos ocurriría en Venezuela el día siguiente que se aprobó la Constitución 2000 , cuando la AN convertida en fabrica de leyes, y en poderes habilitantes otorgados al Presidente se legislaron 49 leyes cuyo objetivos era la restricción de los derechos de propiedad y hasta la violación de algunas garantías constitucionales aprobada en el 2000 para tal fin. Así llegaron las leyes, de hidrocarburos, donde se enajeno al sector privado nacional de su participación en el negocio petrolero que era puesto todo en manos del Estado.

En se orden se legislo sobre tierras, bosques y aguas, minería, banca y finanzas, comercio, espacio electromagnético, vivienda, y un conjunto de otras leyes que traían como objetivo reprimir los derechos de propiedad, debilitar el marco jurídico responsable de defender esos derechos. Sobre estos aspectos ya tenemos 12 años escribiendo sin descanso.

Un paso atrás y dos pasos adelante! El envoltorio: socialismo siglo XXI

En lenguaje leninista, dentro del partido del gobierno, se recitaba el panfleto leninista de un paso atrás y dos adelante. La gran curiosidad histórica lo represento el comportamiento tanto de la clase política venezolana como en general de la inteligentzia nacional, incluida la académica, que no repararon en los peligros que se escondían como una gran emboscada legal y constitucional contra los derechos económicos de la gente y que eventualmente tendrían repercusión política inmediata, cierta miopía se notaba en ese comportamiento del país nacional.

Hasta los mismos grupos económicos organizados, y sindicalizados, ponían atención a las discusiones que algunos habíamos avanzando para discutir con intensidad que en Venezuela estaba operando por vía legal y constitucional un radical cambio en la manera de vivir, aunque ese cambio se imponía en la fábrica de leyes a la fue convertida la AN.

Desde ese cuerpo legislativo se le otorgaron al Presiente leyes habilitantes las que el aprovecharía intensamente para escribir ese nuevo sistema socioeconómico que desde luego era muy distinto al que vivíamos sustentado por la protección y el disfrute sin limitaciones la propiedad y sus derechos, Aunque en honor a la verdad, en 1960 al aprobarse la Constitución del inicio de la democracia, los partidos políticos de entonces legislarían para restringir las libertades económicas, estas se suspendieron por un largo perdido de casi 40 anos.

El Presidente abrió el discurso sobre el socialismo y esta vez era socialismo siglo XXI, muchos se embaucaron con la idea, pero solo había que pensar un poco para comprender que era el envoltorio del comunismo puro y simple que hoy tenemos frente a nuestras fosas nasales.

La crisis de balanza de pagos en el 2003, entre otros, traídas por el no bien recodado conflicto político que trajo el paro petróleo en el 2002 y los sucesos políticos de ese ano, que trajeron la imposición de los controles de cambio y de precios, sirvieron de palanca política para la reforma de números leyes para incrementar los controles y las restricciones a los derechos económicos y un paso adelante en el cambio del marco jurídico que ya no tenía la protección de los derechos de propiedad como objetivo central.

La descapitalización del sector privado inducida por la bonanza fiscal

Al término de 2005 los derechos sobre la propiedad privada en Venezuela habían alcanzado un elevado grado de restricción y regulación, la revolución aumentaba la velocidad de cambio, aunque de algún modo aminorada por la súbito ingreso fiscal petróleo, que sirvió al gobierno para incrementar el proceso de descapitalización de la economía privada.

Así el ingreso fiscal sirvió de palanca económica para la aceleración de la revolución. La economía se volitaba en base a la abundancia de reservas internacionales dado los elevados precios del petróleo a importar al mismo ritmo que se descapitalizaba el sector privado de la economía nacional, porque producir en Venezuela con un control de cambio, alta inflación interna, y en condiciones de ninguna competitividad, no tenia en menor sentido económico.

El gobierno estimulo él comportamiento rentista del sector privado venezolano, así volteado sobre la importaciones no solo el sector privado nacional se empobrecía por las limitaciones y restricciones a sus libertades económicas, sino también porque en volúmenes los sectores productivos nacionales privados disminuir su fuerza productora.

El Presiente intento acelerar el ritmo de la revolución vía el rentismo petróleo del ingreso fiscal y la abundancia de reservas internacionales, buscando una fuerte reforma constitucional que le permitiera por esa vía retornar el camino perdido en la aprobación de la Constitución en el 2000. Su propuesta fue derrotada, la gente comenzó a sospechar que lo que estaba en curso era una emboscada constitucional y legal para acabar con el régimen de libertades económicas y protección de los derechos de propiedad.

Y desde luego, el camino a la ruina del comunismo, históricamente demostrada

Sin embargo y políticamente en dificultades por la caída de los precios del petróleo, la descapitalización de PDVSA y la caída en los volúmenes de producción, que pondrían fuertes dificultades fiscales y una caída en el orden redistributivo del gobierno del ingreso fiscal petrolero que le financiase el rentismo exacerbado no solo entre los sectores menos favorecidos sino entre grupos económicos y privados, importadores y financieros, llevaron al gobierno a presionar el acelerador ponernos en el disparadero inmediato de entrar rápidamente al mar de la felicidad cubana, el comunismo de todos los siglos.

La racia comenzaría por el más débil de los sectores económicos por su casi total dependencia de la liquidez del sector público, además que al sistema financiero en condiciones de amplia descapitalización de la economía privada, no le queda otra que invertir la liquidez depositada en por el estado y el publico en títulos e la deuda pública nacional.

Igualmente se iría políticamente y en un ambiguo estado de derecho, contra el sector económico productor y distribuidor de alimentos. La AN discute y aprueba leyes ahora sin el tomar la cuenta el débil pero aun existente corsé constitucional, La Ley de las Comunas, es el colofón del ideario para la transición al comunismo del gobierno. Vendrán más porque además el momento político no es muy apropiado para una revolución dado que el país mayormente rechaza la anti-historia del comunismo, pero unas elecciones en septiembre 26, que lucen cuesta arriba para la revolución, parecieran haber hecho comprender al presidente y al gobierno que el tiempo se acabo y que es bueno implantar el comunismo a troche y moche. Las palabras del Cardenal Urosa, parecen haber despertado las reservas nacionales sobre las jugadas de la historia y la política. La ruta del socialismo-comunismo ha sido ya develada en sus palabras.

Thursday, June 03, 2010

Venezuela: Sin derechos de propiedad privada vamos a la ruina

Alexander Guerrero
Noticiero Digital

I. De cómo muere el capitalismo

Desde 1999, el gobierno –reelecto posteriormente- se propuso en acabar el régimen de reglas que conformaba un incipiente y poco desarrollado régimen socio-económico capitalista.

A los venezolanos, a su vieja y agotada dirigencia policía, al empresariado, organizado tanto en coaliciones redistributivas como en lobbies y grupos de interés corporativos, así como la misma inteligencia académica nacional, le costó creer que la agenda política estaba dirigida en el mediano plazo a acabar con el régimen de libertades económicas, propiedad privada, con el capitalismo en una sola palabra.

Después de todo, el capitalismo como régimen socio económico no era ni es muy popular en estos círculos corporativos, el desarrollo hacia el capitalismo fue truncado en el mismo comienzo del régimen democrático, cuando las libertades económicas se suprimieron. El sustituto creado fue un régimen económico de relaciones mercantilistas y rentistas, desde donde el mercantilismo y la captura de renta sin compensación han sido una tradición y una querencia muy arraigada.

Sin embargo, el germen de una sociedad capitalista desarrollada sobrevivía, aunque maniatado por esas relaciones mercantilistas; los mecanismos jurídicos y políticos que restringían los derechos de propiedad aunque de manera informal, pese la formalidad jurídica existente, en cierto modo crearon un régimen informal –y a ratos formal- de reglas arbitradas sin la protección de los contratos por el mismo Estado.

Con la llegada del actual gobierno en 1998, y que en su credo ideológico expuesto en la propia constitución, era visible sin dificultades que el régimen recién llegado venia por el camino de destruir las reglas que soportaban la propiedad privada y sus derechos, hoy o mañana ello era evidente.

Por estas cuartillas, desde el mismo inicio -1999- lo veníamos advirtiendo, pero el escaso apego cultural por la propiedad privada y sus derechos que existe dentro del común, impidió divisar colectivamente que gradualmente al principio y mas apresurado en los últimos anos, el objetivo del gobierno del Presidente Chávez era acabar con ese incipiente y truncado capitalismo y destruir los mecanismos reproductores de la propiedad privada y sus derechos. Tampoco se percato el colectivo venezolano que con el debilitamiento del marco jurídico que respete y haga respetar los derechos de propiedad, también por ese camino se estaban perdiendo las libertades básicas del individuo. Las alarmas sonaron algo tarde, la lucha por la propiedad privada y las libertades individuales ha comenzado.

1. El capitalismo y libertades básicas

Sin embargo, y más allá de la actual agenda de destrucción del capitalismo, el germen de su destrucción estaba incubado en la misma sociedad que hoy reclama el respeto a sus derechos de propiedad, y retroalimentado por un régimen de incentivos creado por una renta fiscal de origen rentista en propiedad del Estado –gobierno. Ese entorno rentista precariamente sustentaba un debilitado régimen de derechos de propiedad, -un marco jurídico que privilegiaba lo público sobre lo privado-, fuertemente mediatizado por los elevados costos de transacción que imponía la presencia de un estado que intervenía en todas las áreas de la actividad económica de los venezolanos.

Veamos que desde el mismo inicio, en 1960, el constituyente de principios de la democracia fulminó las garantías económicas, recién aprobada la nueva constitución, al suspenderlas, proceso que abarco un largo periodo de cuatro décadas; un verdadero crimen histórico, y además un grueso desconocimiento por parte de ese liderazgo político, de los motores de la historia contemporánea.

Acotemos por un instante que la suspensión de las garantías económicas fue un cálculo político sin fundamento económico de la dirigencia política de aquellos años que careció de inteligencia colectiva suficiente como para prever el enorme costo social –aparentemente terminal- que imponía sobre un régimen económico que mutilaba así los naturales incentivos para la creación de empresas, riqueza y desarrollo.

De esta manera se obligaba a quienes tenían capacidad de inversión y espíritu empresarial a “arrecostarse” a la renta del Estado, a la renta del petróleo, así convertía a capitalistas en mercantilistas y parásitos de fisco –renta del petróleo- y los políticos como poleas de transmisión entre ellos y el Estado redistributivo, alimentando su espíritu rentista; la corrupción y la quiebra de las reglas de una natural economía de mercado, constituían así un proceso causal, la ruina del capitalismo natural engendraba una monstruosa corrupción, cuyo clímax "natural" es alcanzado varias décadas después con la revolución del “socialismo del siglo XXI”, por cierto, idéntico al del siglo XIX y XX.. En otras palabras, esta “revolución socialista” no puede ser considerada como un “salto atrás” de la historia, hay un lógico encadenamiento histórico en todo esto, estos lodos de hoy son aquellos polvos de ayer.

2. De los partidos para la redistribución de la renta

Acomodarse con la clase política, y arrimarse al fisco para captura de renta -sin compensación- era y es un comportamiento más rentable para alcanzar riqueza, que emprender capitales y fundar empresas; después de todo la clase política había encarecido costos de transacción por intervención del Estado y exceso de regulaciones para la creación de organizaciones empresariales rentables, estas se constituían con amparo del Estado; sin embargo, ese régimen de derechos de propiedad existente, aunque precario y mediocre, se fue desarrollando esencialmente sobre reglas informales y algunas “buenas costumbres” configurando un estado de derecho con amplia debilidad jurídica, donde la política del día día y la acción de los partidos definía el alcance en la relación derechos de propiedad, libertades económicas y crecimiento económico.

Ese sistema socio-económico hizo aguas con la caída de los valores de exportación del petróleo, madre de la renta a redistribuir, el bienestar de los venezolanos estaba sujeto a los vaivenes de la renta petrolea y no al trabajo productivo de cada quien. El terreno abonado para costosas aventuras históricas, es lo que experimentamos en estos años de camino al comunismo, el punto inmediato de una pobreza colectiva.

El tiempo en el mediano plazo paso la factura de ese penoso régimen fundado en los sesenta, el crecimiento económico comenzó a apagarse, agotándose rápidamente el modelo basado en un capitalismo tutelado por la política y el estado, un capitalismo sin reglas definidas que permitiera crear empresas con bajos costos de transacción, es decir un capitalismo puro y simple. El boom petrolero de mediados de los setenta, y como era lógico en una renta que provenía del petróleo en manos del Estado, vino a reforzar la intervención de este, ahora como un gran empresario en sectores claves de la economía desplazando de esta manera la presencia del capital de la gente.

Un cambio constitucional y un sistema jurídico jurisprudencial escribe las reglas de cómo muere el capitalismo –propiedad privada- y como sobre esta ruina nace el socialismo. Un enjambre de leyes y jurisprudencia creada en el TSJ va acomodando la propiedad privada en manos del Estado, para ello se despliegan en un marco jurídico precario e incierto mecanismos de estatificación, nacionalización y expropiación, acumulando una deuda pública total, -contingente y documentada- que hoy supera el 60% del PIB.

En ese sentido no es difícil prever para el mediano plazo, que con la caída del ingreso petrolero, frente a un Estado que demanda enorme volumen de fondos fiscales tanto para servir su deuda y pagar el precario gasto público, hoy la mitad del PIB, la pobreza por ruina de la propiedad privada – en el marco del socialismo- entraría en un círculo vicioso, a la cubana, en un país que en los 90 perdió el autobús de la historia.

3. Se acaba el boom del petróleo, vienen las reformas y también la gran conspiración

Al acabarse el boom petróleo, la historia es conocida, el crecimiento se acabo y la economía entro entonces en un proceso de estancamiento y contracción de naturaleza secular, una enorme crisis fiscal, seguida de una crisis financiera con quiebra de más de la mitad del sistema financiero que tal como hoy se mueve sobre incentivos rentistas, resultaron de esa penosa carga social y económica que arrastraba un estado poderoso , hacedor de reglas, y dueño de una inmensa cantidad de empresas quebradas.

Las reformas económica de comienzo de los noventa estaban dirigidas a romper ese perverso régimen recesivo y retrogrado económicamente hablando, pero una gran coalición rentista, empresarios, partidos políticos, curas, militares y comunistas, amalgamaron sus intereses rentistas y dieron fin a el primer y único momento modernizador de un país que estaba decidió a vivir en el pre-capitalismo.

Primero la organización social en manos de los partidos rentistas y las agrupaciones policías y militares comunistas conspiradoras desde décadas anteriores, militaron en el proceso de detener las reformas, así llego el caracazo en 1989 y los golpes del 92. Los partidos políticos purgaron a los reformistas y sin saberlo porque la escasa inteligencia mediocremente reproducida en cuatro décadas de administración ruinosa, y los intereses rentistas dominarían en lo sucesivo para –como el Kerenski de la historia rusa- entregarle el poder político a quienes si tenían una agenda anticapitalista evidente. Diez años de historia, muestran hoy el avance de la agenda socialista bajo la ruina del capitalismo y la propiedad privada.

4. El nuevo boom petrolero y la muerte del capitalismo

La historia de destrucción del capital viene atada a las restricciones a las libertades, las económicas comienzan lentamente a desaparecer. Leyes, decretos y una competencia desleal del Estado como empresario crean grandes restricciones a la inversión privada, la abundancia de reservas internacionales es aprovechada por el gobierno para envilecer al mercado, el control de cambio se convierte en el paredón económico de la revolución socialista, es económico y fácil importar antes que producir localmente, el Estado y el gobierno acentúan ese mecanismo de depredación que tiene la ruina como objetivo, o si se prefiere como consecuencia no-intencionada.

Una economía fundamentada en el reparto de la renta petrolera, y sentada sobre el abaratamiento depredador de las importaciones ha venido aniquilando la capacidad productiva nacional, proceso que fue descapitalizando la empresa capitalista nacional, para ser sustituida tanto por el Estado como empresario como por empresas basadas en un mercantilismo de tipo rentista, favorecidas políticamente en el proceso de distribución de divisas.

Por otro lado, el cambio del régimen jurídico y el derretimiento de los derechos de propiedad fueron incrementando costos de transacción contribuyendo consistentemente en la muerte del capitalismo, para dar paso a un régimen socioeconómico de tipo mercantilista –no capitalista- basado en favores, corrupción, competencia desleal, protección del estado, y rentismo en general.

Con el agotamiento de la expansión del gasto público tanto del gobierno como del que fue asignado a PDVSA, la explosión de la burbuja petrolera con la caída de los precios la contracción de la economía se quiebra el remanente productividad y rentabilidad del escaso capital venido a menos.

El perfil de pobreza que emerge lo dibuja el intenso proceso de descapitalización, tanto del capital físico como humano, lo que a todo evento muestra en un horizonte cercano las angustias sociales que hoy se acumulan. Nada que no hubiéramos adelantado en estos años de revolución socialista. El final lo conocemos, porque después de todo el menú socialista de pobreza y ruina tiene demasiada historia, demasiada evidencia, solo miremos a Cuba y tendremos el comienzo de la película.



II. Del capitalismo y la propiedad privada: sus derechos


1.Derechos de propiedad: el aspecto más importante de la propiedad privada

Los derechos de propiedad se definen como un poder establecido refrendado por la ley que excluye a otros del uso de un activo sin la necesidad de contratar con ellos, de manera que al tener el derecho de propiedad sobre ese activo, los derechos de uso, posesión y disposición están concentrados en un solo individuo, esencia natural del hombre.

Si otro individuo desee cualquiera de esos componentes de esa propiedad, tendrá que ejercer una negociación voluntaria con su titular para obtenerla, en economía esa negociación se denomina contrato; para que tenga valor de mercado su cumplimiento es obligado y reforzadamente normado por un arbitro, en general el Estado moderno que protege para garantizar que los derechos de las personas y su propiedad se intercambie sobre un proceso legitimo de capitalización. Así toma se forman la propiedad y sus derechos en el capitalismo, por lo que el ejercicio pleno de esos derechos requiere el ejercicio pleno de las libertades, el respeto por el derecho a la vida; vida, libertad y propiedad entran así en la rutina social del individuo en una sociedad moderna.

En economía, en la actividad económica de los hombres, los derechos de propiedad – técnicamente- se ejercen en términos utilitarios, conectando el establecimiento de la propiedad privada –sus derechos de propiedad- y las prescripciones acerca de cómo definir tales derechos, con el proceso de creación de riqueza y en el bienestar de los individuos. Por ello, y por razones de políticas públicas, la economia alerta a los gobiernos acerca de los acuerdos de costo/beneficio que envuelve la definición y especificación de los derechos de propiedad.

Cuanto peso se debe colocar a cada lado de esos acuerdos, dependerá de la cuantificación de los costos/beneficios a ambos lados, de allí las prioridades de políticas publicas que endosan a los gobiernos en cuanto a la generación de un marco jurídico -reglas de juego- – gobiernos para la protección de los derechos de propiedad porque sin esa premisa legal férreamente establecida el proceso de creación de riqueza se envilece generando en consecuencia mecanismos de empobrecimiento global.

Es nuestro caso, donde el gobierno del Presidente Chávez al forzar políticamente por intermedio de violencia institucional en unos casos y amparado legalmente en otros el establecimiento de la propiedad colectiva o estatal, expropiando a sus ciudadanos, de su propiedad capitalizable ha disparado los mecanismos básico de generación de pobreza en la sociedad, los indicadores socioeconómicos así lo confirman.

2. Derechos y propiedad privada

Los derechos de propiedad, definidos como uso, goce y disponibilidad (derecho de contratar) implican el disfrute de beneficios de dos modos. En primer lugar, ejerciendo una función de asignación de recursos y en segundo lugar estimulando la producción. La función de asignación se ejerce para facilitar el orden social; por ejemplo, si fuese posible para un numero ilimitado de individuos utilizar el mismo activo – la tragedia de los comunes- simultáneamente, y si quisiesen solo un concepto fundamental de propiedad, la asignación de los activos a sus propietarios seria incompleta, compleja y provocaría elevados costos de transacción y empobrecimiento.

Cuales serian entonces las consecuencias por la supresión de algunos de los componentes de los derechos de propiedad ? Los individuos estarían en constante lucha para aferrarse a ‘sus’ posesiones - el estado Hobbesiano- en un proceso de gastos y asignación de recursos con altos costos de transacción por hacer valer por vía ‘privada’ los derechos de propiedad por vía armada, seguridad personal, etc, lo que conduce a la generación de externalidades negativas inducidas por los altos costos de transacción e inviabilidad de los mecanismos de rentabilidad económica.

La propiedad pierde valor, el empobrecimiento, el común denominador. Ejemplos, muchos; las declaraciones del Presidente respecto de la propiedad urbana y rural ha traído envilecimiento de precios y descapitalización de la vivienda familiar y de los balances de las familias; y en las zonas rurales la caída de la producción agrícola y la perdida de capacidad crediticia del agricultor con impacto en el desempleo y empobrecimiento rural.

La alternativa seria disponer esos activos en propiedad colectiva; es decir en manos del Estado bajo el supuesto de bien común, como en las sociedades socialistas/comunistas, y tal como lo forza el gobierno venezolano en la actualidad. Transformado la propiedad privada en propiedad colectiva o autogestionaria –estatal por defecto- provoca altos costos por administración y por uso de esos activos y por la imposibilidad de ejercer los derechos de disposición de esos bienes, dejaría un régimen económico ineficiente y no competitivo, como el cubano y el coreano, dado que los individuos solo dispondrían del uso y el goce en el mejor de los casos. De nuevo un proceso de empobrecimiento seguiría en consecuencia.

3. Las restricciones a los derechos de propiedad.

La actual constitución y su jurisprudencia, inutiliza ese componente básico –disposición y libertad de contratar- de la propiedad y sus derechos cuando los remite con rango constitucional sujetos a un supuesto e indefinido interés social. Un número importante de leyes relacionadas con la economía parte de este fraude constitucional limitando severamente los derechos de propiedad en vastos sectores de la actividad económica nacional, con la respectiva secuela de descapitalización que hoy es notoria en los niveles de desempleo estructural.

Es el caso de tierras comunes en manos del Estado o en las cooperativas establecidas en los últimos anos como consecuencia de las expropiaciones. La tierra tiende a ser malutilizada erosionando su valor dado que ningún individuo tendría el incentivo para preservarlo, porque esos costos –por no cuidar su valor- se “reparten” entre todos sus adjudicatarios, así como el despilfarro y corrupción de fondos públicos provenientes de los impuestos de la gente.

Los derechos de propiedad representan intrínsecamente una función económica ya que tienden a asegurar que los activos sean poseídos por aquellos que mas los valoran, donde este es medido en los términos monetarios que un individuo desea dar por ese activo; es decir, ocurre un proceso de maximización de la riqueza en ambos lados de la transacción, regido por un proceso de minimización de costos, incluidos los costos de transacción.

Los menores costos de transacción que suceden cuando se asignan activos a sus plenos propietarios – plenos derechos de propiedad – vía mercado como es natural, se facilitan las oportunidades para el intercambio, dado que para que este ocurra es necesario que ambos lados vean un incremento de su bienestar y riqueza.

4. Arbitraje de los derechos de propiedad

Muchos de los bienes, objetos, activos que valoramos son el producto de artificio y del trabajo del hombre. Con plenos derechos de propiedad los bienes son poseídos de manera que se mejora el valor de la propiedad (tierra y bienes de capital por ejemplo) permitiendo al mismo tiempo apropiarse del valor a través de mayor producción. De esta manera, los derechos de propiedad proveen de un incentivo para incrementar la producción y la productividad.

Los beneficios de la producción y del proceso de asignación que proveen los derechos de propiedad permiten en conjunto, expandir las posibilidades de producción e intercambio, incluyendo una más elaborada coordinación productiva.

La seguridad por mantener plenos derechos de propiedad liberara recursos previamente utilizados en costos para hacer valer los derechos de propiedad por vía privada. Así el tamaño de la “torta social” –representativa de los bienes y servicios consumidos crecerá.

Sin embargo a manera de redondear los costos y beneficios por los acuerdos establecidos para reconocer y hacer valer – como bien publico - los derechos de propiedad es necesario contabilizar esos costos.

5. Los costos por los derechos de propiedad

El primer costo es el costo por refrendar legalmente los derechos de propiedad. Esos costos pueden incluir los gastos del Estado en tribunales y policía y que son “financiados” con impuestos, que se incurren para definirlo apropiadamente, para refrendar y proteger los limites de la propiedad de atentados contra ella, códigos penales, etc. Los costos para determinar si los derechos de propiedad son infringidos constituyen un componente de estos costos, lo cual de paso es particularmente relevante a la propiedad intelectual.

El segundo componente de costos, lo son los costos por transferir los derechos de propiedad o mejor dichos costos de transacción. Entre estos costos se contabilizan las externalidades negativas que provocan los gobiernos y el Estado al intervenir perversamente en el proceso económico, bien como propietario o bien como rector del régimen económico. En este ultimo caso se enmarcan todas las modalidades de economías rentistas que se generan por la intervención perversa del Estado en la economía, distinta a la de estimular la competencia, desregular, promover y regular los abusos de posición de dominio de ciertas actividades económicas.

El tercer costo, lo constituyen los costos por búsqueda de renta, y en cierto modo son extensiones de los costos de transacción. Ejemplo de ellos ocurre en aquellas tierras baldías en el contexto de propiedad física, dado el costo de laborar la tierra cultivable antes de que de beneficios y causando erosión en el valor de la tierra.