Wednesday, February 17, 2010

¡Apaguen las luces!

CARLOS TEJERA

Pese al racionamiento, el crecimiento del consumo eléctrico seguirá en aumento

Un diagnóstico elaborado en el Comité de Ingeniería y Química de VenAmCham sobre la crisis en el sector eléctrico revela que el consumo de energía en Venezuela ha aumentado a una tasa del 4.5% inter-anual desde 1999 a 2008. En 1999, la tasa era de 78.8 mil GW horas y en 2008 creció a 117.7 mil GW horas.

Por más racionamiento que se proponga el gobierno, el crecimiento del consumo energético seguirá en aumento, por lo tanto, la verdadera respuesta tiene que ser el aumento de la capacidad de generación.

Existe un retraso de 1.700 MW en el programa venezolano de generación, y este diferencial no puede ser compensado por la generación hidroeléctrica en un futuro cercano.

Durante muchos años, nosotros los venezolanos hemos dado por sentado que tenemos mucha energía barata, particularmente la gasolina y la energía eléctrica. Hemos sido bendecidos con los abundantes recursos de las aguas de la cuenca del Caroni, una de las más importantes del mundo, beneficiándonos de represas hidroeléctricas construidas en esa cuenca desde la década de los años 60.

La abundancia del suministro de energía eléctrica es un recurso del que hemos disfrutado, particularmente para el desarrollo de importantes industrias del aluminio y del acero, ubicadas en Guayana. Sin embargo, no todo era perfecto: ya, durante los últimos diez años, muchas áreas del país han estado subatendidas y diversas regiones de Venezuela han venido sufriendo déficits en el suministro de energía eléctrica.


Durante estos últimos anos hemos estado recibiendo señales constantes y progresivas de que nuestros días de abundancia energética están por terminar. El creciente número de apagones importantes que desde el año 2008 se vienen registrando en los principales centros urbanos de Venezuela, las advertencias gubernamentales y los cortes programados del servicio eléctrico plantean gran inquietud sobre las perspectivas de la capacidad de generación instalada en Venezuela parta satisfacer la creciente demanda interna.

En vista de esta situación, solicitamos información al Comité de Ingeniería y Química de VenAmCham y a otros profesionales competentes en esa materia. Lo que recogimos plantea serias inquietudes tanto para el sector industrial como para el residencial y estamos convencidos de que deberán adoptarse medidas muy urgentes para corregir una situación en franco deterioro.


El sector energético se reduce a una simple ecuación matemática donde el suministro de energía siempre deberá ser superior a la demanda para garantizar la estabilidad del sector y el progreso de la sociedad. Ahora bien, en Venezuela, por el lado de la demanda, el crecimiento registrado en los últimos años ha sido importante. Si nos comparamos con el resto del mundo, el consumo de energía per cápita anual en Venezuela (3,078 Kilovatios/hora/habitante) se ha ubicado por encima del promedio registrado en el ámbito mundial (2,756 KWh/hab.). Desde un punto de vista regional, aún cuando Venezuela genera anualmente solamente un cuarto de la energía eléctrica registrada por Brasil, somos el país donde se registra el mayor volumen de consumo per cápita en America Latina.

Mayor consumo en los sectores D y E

El consumo de energía en Venezuela se ha incrementado a una tasa del 4.5% interanual desde 1999 hasta el 2008. En el año 1999, el consumo total alcanzó a 78.8 mil GWh (Gigavatios hora) y, en el 2008, se elevó hasta 117.7 mil GWh; durante los últimos 5 años del período se registraron índices pico de crecimiento interanual que se ubicaron entre 7.4% y 8%. Este ritmo de crecimiento continuo es importante pero ¿donde se encuentra este crecimiento en el consumo de energía? El análisis de las estadísticas registradas permitió determinar que no fue en el sector industrial, en el cual solamente ha crecido a una tasa de 1.5% interanual. Ese ritmo de crecimiento del consumo de energía eléctrica en este sector resulta preocupante, ya que evidencia la depresión económica que allí se esta sufriendo, es decir, en el sector industrial este consumo está creciendo a una tasa inferior a la que se observa en el incremento del consumo de la población.

Durante los últimos 5 años, el consumo en el sector residencial se ha incrementado a una tasa del orden de 7.1% interanual y en el sector comercial, el mismo registró un crecimiento del 7.8% interanual. La mayor parte del crecimiento del consumo residencial se ubica en las áreas de clientes atendidos por las empresas de CADAFE y esto se atribuye, en gran parte, a mayores ingresos percibidos por los más bajos estratos de la población. Este importante sector de la población ha invertido este crecimiento de ingresos en el mejoramiento de su calidad de vida. Cabe citar como ejemplo el consumo de gas doméstico, que en los estratos D y E consiste básicamente en el uso de pequeñas bombonas metálicas de gas recargables que son utilizadas para cocinar y que están siendo sustituidas por hornillas eléctricas. Las razones son: (a) dificultades para conseguir el gas doméstico, y (b) el largo y tedioso proceso de bajar la bombona vacía desde sus barrios, para luego volver a subirla llena y a cuestas y c) el costo que implica el proceso de la reposición.

El incentivo adicional para el cambio del tipo de energía es, por supuesto, la utilización de la electricidad que antes usaban para iluminar su vivienda que, en la mayoría de los casos, en esos estratos de la población no se controla ni se mide el consumo y, en consecuencia, los usuarios no pagan por el servicio de la electricidad.


El consumo de energía no facturado en Venezuela, en el año 2008, alcanzó al 28%, del volumen generado y despachado, índice que representa casi el doble al comparase con el registrado en otros países de America Latina. Por otra parte las tarifas de electricidad en Venezuela, salvo algunas excepciones, no han sido ajustadas desde 2002, período durante el cual el índice de inflación registró un incremento promedio superior al 20% interanual.

Dentro de estas circunstancias con una energía eléctrica barata, en esos estratos, han evolucionado nuevos hábitos de consumo de electricidad. La población está adquiriendo otros productos que mejoran su calidad de vida y ese natural proceso contribuye a un mayor consumo de energía eléctrica, por la utilización de nuevos artefactos eléctricos, tales como: además de las cocinillas eléctricas, secadores de pelo, tostadoras, lavadores, secadoras de ropa y hasta aparatos de aire acondicionado entre otros. Evidentemente, cuando un porcentaje superior al 50% de la población está consumiendo más electricidad, eso tiene un importante impacto en el crecimiento del consumo y en la futura demanda de energía.

Por el lado del sector comercial, el mayor poder adquisitivo de amplios sectores de la población, se tradujo en más compras y, por ende, en mayor actividad comercial. No obstante, por cuanto se ha observado un estancamiento de la actividad de la producción industrial local, ello repercutió en un incremento importante del volumen de importaciones en variados renglones. La actividad del sector comercial se ha incrementado como consecuencia de que existe un mayor volumen de población de los estratos D y E con mayor poder adquisitivo acudiendo al mercado de productos operados con electricidad.

Es importante señalar la forma en que ha variado el crecimiento del consumo de la electricidad en el país. En lo que va del año, la Electricidad de Caracas (EDC), el proveedor de energía para la gran capital, ha crecido 4.1% por encima del registrado en el 2008, lo que representa el índice promedio nacional registrado en los últimos 10 años. Enelven, el proveedor que suministra energía eléctrica en la región occidental del Zulia y principalmente a Maracaibo, sus clientes facturados representan el 10.3% del consumo eléctrico nacional. Durante el mes de Septiembre pasado, en esta región atendida por Enelven, el consumo creció 15,6% y, en lo que va del presente año, se elevó 7,3% por encima del mismo período del 2008. Vale la pena destacar que tan solo en las 3 áreas atendidas por CADAFE (Oriente, Centro y Occidente), durante un período de nueve meses del 2009 se registró el 40,9% del consumo facturado de energía eléctrica en el ámbito nacional donde el incremento absoluto resultó 2,7% (97,8MWh Megavatios/hora) por encima del incremento total registrado en todo el país,. Hasta Septiembre, según la información publicada, CADAFE registró un volumen de electricidad facturada que se ubicó 11% por encima de lo registrado en ese mismo período en el año 2008, casi 3 veces más elevado que el incremento promedio a nacional (4,1%).

Déficit en la generación de electricidad

En lo que respecta a la capacidad instalada de generación de energía eléctrica, la situación es diferente. La capacidad nominal de generación de energía, a partir del año 2000 se incrementó desde 19.6 mil MW (Megavatios) hasta 23.5 mil MW en el año 2009. Por lo tanto, el crecimiento se ubicó en 2.1% interanual, es decir, a un ritmo más lento que el registrado por la demanda de potencia y el consumo nacional. Del total de la generación de energía eléctrica registrado en el mes de Septiembre del 2009, el 95,6% se ubicaba en tan solo 4 empresas de las cuales EDELCA representó el 59,4%, CADAFE el 19.2%, EDC 9.2%, ENELVEN el 7,8% y el 6,4% restante en las otras empresas. Debe aclararse que Venezuela está excepcionalmente dotada de una capacidad de generación de energía limpia por cuanto el 63% de su potencial es hidroeléctrico. En el ámbito mundial, la porción de generación de energía hidroeléctrica promedio es de tan solo el 14%. Esto le da al país un privilegio en lo que se refiere a recursos energéticos renovables limpios.

Cabe resaltar además que la energía hidroeléctrica generada en el país equivale a un ahorro de más de 52,3 millones de barriles equivalentes de petróleo.


No obstante, esas son cifras nominales que se refieren a la capacidad instalada. Los valores de la efectiva disponibilidad de energía eléctrica producida son muy inferiores, debido a diversos factores: obsolescencia de equipos de las plantas térmicas, paralización de unidades de las plantas y presas instaladas, problemas derivados de insuficiente y oportuno mantenimiento entre otros varios aspectos. Más aun, el problema más inmediato no es la falta de capacidad total de generación sino más bien el hecho de que la potencia total generada en algunas oportunidades resulta insuficiente para cubrir los consumos picos de la demanda de energía. A partir del año 2002 el pico de la demanda máxima de potencia en el ámbito nacional se incrementó a un índice de 4,4% interanual, desde 12.800 MW hasta los 16.300 MW alcanzados en el 2008. Para el mes de septiembre del 2009 en el sistema eléctrico nacional se alcanzó el record histórico de la demanda de potencia de energía eléctrica, que se elevó a 17.337 MW.

Como fue señalado anteriormente, la ecuación del problema es muy simple: aún cuando la capacidad nominal de generación instalada es de 23.500 MW, la disponibilidad efectiva de esa capacidad es significativamente inferior y la exigencia de la demanda de energía eléctrica, en su nivel pico ha sobrepasado los 17 mil MW. En consecuencia se aprecia que, en las condiciones actuales, no habrá suficiente energía eléctrica para satisfacer la creciente demanda de la población.


Un patrón de consumo

Cuando se analizan los hábitos de consumo y demanda se puede apreciar que durante 5 días de semana (lunes a viernes) del año 2008, la demanda de potencia promedio de energía eléctrica se ubicó en 15.6 mil MW, mientras que ya para el mes de septiembre del 2009 se incrementó en más de 1.300 MW, hasta un pico superior a los de 16.900MW. Se aprecia también que en los 2 años comparados, el consumo durante los fines de semana se reduce alrededor de 1.000 MW.

En el análisis del comportamiento estacional se aprecian también 2 picos importantes durante el año. El primero que va desde Abril hasta Junio, y el otro que se inicia en Septiembre hasta el mes de Noviembre. Curiosamente, la Navidad no es un mes pico y, en consecuencia, una de las medidas de contingencia propuestas por las autoridades gubernamentales ''prohibición de luces de decoración navideñas'' no será de mucha ayuda para solucionar el problema energético planteado. Por lo anteriormente señalado, no debería ser ninguna sorpresa comprender que las crisis energéticas recientes hayan coincidido con este comportamiento estacional de la demanda.


Los efectos de los frecuentes apagones registrados en el país son importantes y generan un sentimiento de disminución de la calidad de vida del venezolano. Por supuesto, el sector residencial sufre las molestias e inconvenientes de quedarse sin energía, con efectos que van desde los ascensores detenidos hasta los aparatos caseros y equipos eléctricos que además de no funcionar resultan dañados; la comida deteriorada y el incremento de los niveles de inseguridad nocturna. Pero el impacto en el sector industrial es particularmente preocupante. Cuando se produce un apagón inesperado que afecta una planta de procesamiento, se crean un sinnúmero de problemas con graves consecuencias.

Esas caídas de corriente eléctrica en pleno proceso de producción pueden ocasionar que exploten los circuitos y los motores eléctricos, perdida de los materiales en proceso ya sea por enfriamiento o calentamiento, bloqueo de los sistemas y, además suelen dar origen a conatos de incendio y posibles accidentes en el personal operativo.

En la industria alimenticia es sabido que un apagón relativamente corto puede detener una planta por completo, y que ante tal situación esta podría verse obligada a suspender sus operaciones por varios días hasta que el material dañado del sistema sea purgado y desechado.

Como resultado de esa situación se reduce la producción normal, los costos se elevan y parcialmente son trasladados al precio de los productos que llegarán a los consumidores. Por lo tanto, los déficit de productos en el mercado y los mayores precios registrados también son una de las consecuencias de las fallas en el suministro de energía eléctrica a la industria nacional. En el área de Valencia, una de las principales zonas industriales del país, se ha observado disminuida su demanda de energía. Desde hace tiempo en esa zona industrial están sufriendo el efecto de los continuos apagones que progresivamente se producen en todo el territorio nacional.


Para mejorar la situación

¿Qué podría hacerse para manejar esta situación? El consumo en Venezuela sigue aumentando a una tasa del 4.2% anual. El gobierno está hablando de un plan de reducción del consumo de energía en el orden de un 20%. Pero la pregunta es: ¿seria esto efectivo? y ¿pudiera hacerse?

Desde finales del 2006, las autoridades del gobierno nacional implementaron un plan nacional de reemplazo de bombillos, según el cual, 70 millones de bombillos convencionales serían reemplazados por bombillos de bajo consumo y más eficientes. Aunque fue ridiculizado en su momento, el plan sí tuvo un impacto positivo en la demanda de potencia en las horas pico nocturnas, reduciéndola en más de 800 MW. Pero, el aumento intrínseco del consumo de energía en horas nocturnas en el sector residencial absorbió gran parte de esta reducción en el pico de la demanda máxima comprendido entre las 7 y las 10 de la noche de los últimos meses del año 2007, cuando se terminó de ejecutar el plan.

El crecimiento del consumo de energía eléctrica para ese año 2007 se redujo del 6,6% al 2%. Pero en el 2008 y en el presente año 2009 el consumo nacional de energía eléctrica acumulados hasta mes de Septiembre habían remontado 4,1% por encima del registrado en el mismo período del 2008.

Las necesidades de energía eléctrica en Venezuela simplemente siguen creciendo a un paso extraordinario.

Como se señaló con anterioridad, no es el crecimiento industrial el origen de la elevación de la demanda sino en el consumo registrado en sectores de la población que aumentan su demanda al mejorar su calidad de vida. Tampoco se limitó ese mayor crecimiento del consumo a las grandes ciudades solamente, sino también se pudo observar en áreas suburbanas y rurales, con una población ubicada en los bajos estratos de ingresos.


Las autoridades gubernamentales también han acudido a otras vías para reducir la demanda de potencia. En las horas pico de demanda de potencia, en algunas oportunidades, las autoridades han optado por ordenar el apagar la operación de los hornos de la planta de acero SIDOR.

Esta medida aplicada a las acerías de SIDOR puede reducir la demanda en más de 600 MW. Con este mismo objetivo, el gobierno ha estado estudiando paralizar una parte de la producción de aluminio en Guayana, lo que podría ahorrar más de 1.000 MW.

No obstante, cabe señalar que esa sería una medida provisional que sin duda afectará la productividad de nuestras industrias básicas y ciertamente no ayudaría a resolver los importantes problemas laborales que confrontan actualmente estas empresas públicas en el estado Bolívar.

Podría decirse que gracias al bajo perfil de la operación de nuestras industrias, ubicadas en las zonas industriales de Guayana, Valencia y hasta las petroleras del oriente del país atendidas por Edelca, son las que han estado compensando el déficit del balance de energía eléctrica nacional. Por otra parte, cabe destacar que la atención del consumo de electricidad en la gran Caracas ha estado protegida en forma excepcional debido a consideraciones de política de estado.


Por más racionamiento que se propongan las autoridades del gobierno, el crecimiento del consumo eléctrico seguirá en aumento.

Por lo tanto, la verdadera respuesta tiene que ser el aumento de la capacidad de generación.

Debido a la estacionalidad del consumo, se perfila un corto período de gracia que va desde Enero hasta Marzo del 2010, pero después del cual se verá la llegada de la primera estación pico y el déficit existente podrá empeorar significativamente si no se logran solucionar los problemas existentes en la capacidad de generación instalada y en expansión. Pero, todos sabemos que es más fácil hablar de un aumento de la capacidad de generación eléctrica que hacerlo realidad.

Existe un retraso en los programas nacionales de expansión que representaron una disminución del orden de más de1.770 MW de generación que debería estar en operación a finales del 2008, y este diferencial no puede ser compensado por la generación hidroeléctrica en un futuro cercano.


Ya se iniciaron los efectos de un nuevo período del fenómeno atmosférico, denominado por los meteorólogos como ''el año de El Niño'', que continuará por lo menos hasta finales del primer trimestre del 2010.

Las consecuencias de éste fenómeno representarán incremento de la temperatura y menos lluvias por lo cual disminuirá el aporte de caudal que afectará el nivel de aguas disponibles en nuestras represas.

La represa del Guri, la instalación de energía hidroeléctrica más grande de Venezuela, estará cerca de alcanzar valores críticos si no se administran cuidadosamente los niveles de la cota de la represa.

A la tasa actual de aporte del caudal de aguas, el nivel está bajando en un promedio de siete centímetros por día y ello está sucediendo durante nuestra época de lluvias. ¿Que sucederá en la próxima estación de sequía, complicada ahora por el efecto de ''El Niño''? Nadie lo sabe, pero existen sobradas razones para pensar que los niveles de aportes del caudal de agua en la Cuenca del Caroni tienden a empeorar.

Por ejemplo, debe citarse que el nivel de las aguas del río Orinoco ha bajado tanto que desde el 10 de Noviembre Bauxilum debió suspender el transporte de la bauxita en gabarras desde Los Pijiguaos a la planta de alúmina en Ciudad Guayana por la dificultad derivada del bajo fondo del río. Esto representa que la planta de alúmina recibirá de menos 47% (2,8 millonesTm) de los 6 millones de la bauxita requerida para su presupuesto operativo del 2010.


Por otro lado, el calentamiento de la temperatura registrada en los últimos meses en el territorio nacional es otro aspecto que afecta el balance energético nacional: por cada grado de aumento de temperatura en algunas regiones de Venezuela, el consumo de energía pudiera aumentar entre un 5% y un 9% adicional.

Una salida termoeléctrica

Se considera que por lo menos hasta el año 2013, la solución de la generación de energía tendrá que darse con la recuperación y expansión de las plantas termoeléctricas pero, desafortunadamente, aquí tampoco hay soluciones rápidas.

Algunas plantas termoeléctricas existentes han estado submantenidas y no han mejorado su desempeño. Por ejemplo, Planta Centro, una gran planta con capacidad de 2000 MW y cinco trenes de generación de 400 MW cada uno, solo tiene dos trenes funcionando con una gran cantidad de problemas técnicos.

Otras plantas termoeléctricas instaladas en el país, como la planta de Electricidad de Caracas (Josefa Joaquina Sanchez), el 10 de Septiembre cuando se registró el pico máximo histórico de demanda de potencia nacional estaba funcionando con solo 2 de las 3 unidades instaladas. Otro problema que se ventila es que en Venezuela se presentan déficit importantes en el suministro de gas natural, el combustible requerido en algunos de nuestros generadores termoeléctricos.

La producción de gas está asociada a la producción de petróleo, y ésta no está aumentando. Desde el mes de Octubre no podremos contar con Colombia como proveedor alterno de energía; no necesariamente debido a las tensiones políticas sino porque ellos también están confrontando el mismo problema con respecto al caudal de aguas requerido para sus presas hidroeléctricas.

Los colombianos tienen que usar su propio gas para su generación termoeléctrica y desde Octubre han reducido en un 70% los envíos de gas a Venezuela.

Esto tendrá un impacto importante en la región del Zulia.

Es, por lo tanto, realmente triste que tengamos que agradecer, debido a percances operativos y la caída del mercado del acero mundial, que la región industrial de Guayana haya disminuido su producción y por ende su consumo de gas natural.


La instalación de plantas termoeléctricas nuevas requiere menos tiempo que la instalación de presas hidroeléctricas debido a las características de la infraestructura a gran escala requerida, pero no son exactamente productos que un país puede comprar en una tienda y poner a funcionar con rapidez.

Existe una capacidad global limitada para fabricar los generadores, turbinas de vapor y otros componentes de plantas termoeléctricas y los requerimientos masivos de energía de China, India y otras economías en crecimiento excepcional representa que hay una larga cola para comprar nueva capacidad de generación. Y aún si esto pudiera hacerse rápidamente por motivos de emergencia, todavía reta el problema del sistema de transmisión.

La nación necesita mejorar las redes de transmisión de energía por todo el país y en algunos casos también se confrontan problemas por la falta de la coordinación requerida entre las distintas empresas y entidades involucradas. Adicional a todo lo anterior, la subtransmisión y los sistemas de distribución tienen que ser mejorados, bien sea mediante la construcción de nuevas líneas, subestaciones y/o el reforzamiento de las redes existentes. Esto representa otro retraso, otro cuello de botella y otro problema que tiene que ser cargado a la cuenta de una administración a la que se le exige eficiencia.


Como puede apreciarse, la situación es preocupante. Nosotros los venezolanos, estamos acostumbrados a una electricidad barata y abundante, pero eso ha cambiado y ya no existe. La finalidad de este artículo no es señalar con el dedo ni repartir las culpas de esta grave situación, sino hacer un llamado a la conciencia de la necesidad de implementar una acción rápida y efectiva en todos los sectores.

El gobierno y sus entidades especializadas deben actuar muy rápidamente para dar plena divulgación sobre lo que está sucediendo en el campo energético del país, sobre cual es la situación real existente, cuales son sus consecuencias y deberá propiciar soluciones viables. Pensamos que una estrecha comunicación entre el gobierno y el sector empresarial, particularmente el segmento industrial, es esencial para lograr una solución factible inmediata a este problema tan importante para el crecimiento y bienestar de nuestra población. Las compañías venezolanas tendrán que seguir muy de cerca lo que va a suceder con el comportamiento de la red de suministro eléctrico hacia las zonas donde están ubicadas, y probablemente, tendrán que unir esfuerzos para desarrollar planes alternos de contingencia.

También tendremos que decidir el rol que jugaremos en crear conciencia y contribuir a la reducción del consumo. Posiblemente pudiéramos seguir el ejemplo de otros países y de otras compañías extranjeras de servicios públicos que en el pasado también han confrontado problemas para ser más eficientes en el uso de energía durante etapas de crisis energética. Todas las ideas pueden ser útiles, porque el problema lo tenemos aquí en Venezuela, es nuestro, es muy importante y no se va a solucionar solo: deberemos propiciar la colaboración de todos para el bien de nuestra sociedad y el futuro progreso de nuestro país.


EL UNIVERSAL

Tuesday, December 08, 2009

De Gallegos a Dudamel

LETRAS LIBRES /  (De click para agrandar)
Letras Libres

por Ibsen Martínez

1

El primer presidente civil que tuvo Venezuela en el siglo XX fue elegido en comicios universales, directos y secretos efectuados en 1948. Fueron los primeros en toda nuestra historia como nación independiente. El elegido fue un antiguo maestro de escuela, el novelista Rómulo Gallegos. Nueve meses más tarde Gallegos fue derrocado por un golpe militar.

El derrocamiento y exilio de Gallegos –parte importante del cual transcurrió en México– siguió a un prolongado pulso entre jóvenes coroneles de la época y el ya más que maduro autor de Doña Bárbara. Los coroneles habían sido aliados del partido de gobierno, la incipiente y socialdemócrata “Acción Democrática”, AD, fundada en 1941 por Rómulo Betancourt. Juntos habían derrocado en 1945 al conservador general Medina Angarita.

Una de las primeras provisiones tomadas por la junta cívico-militar que se instauró entonces fue llamar en breve plazo a elecciones generales para designar un congreso constituyente en el que estuvieran representados todos los partidos políticos, incluido el comunista. La transmisión radial de las sesiones del congreso constituyente del 47 compitió en popularidad con las emisiones de la radionovela El derecho de nacer. La constitución redactada entonces refrendaba el mismo sufragio universal que, por decreto de la junta cívico-militar, la había hecho posible.

Los actos protocolares de la toma de posesión de Gallegos, en febrero del 48, tuvieron el doble cariz de fiesta popular y apoteosis intelectual. Un extraordinario festival folclórico, organizado por el poeta Juan Liscano, mostró por primera vez a una sorprendida Caracas las manifestaciones populares de todas las regiones de un país hasta entonces descoyuntado, desconocido de sí mismo. “La Fiesta de la Tradición”, que así se llamó el festival, fue para todos, según el ensayista venezolano Mariano Picón Salas, “el descubrimiento espiritual de Venezuela”.

Decenas de intelectuales y artistas provenientes de treinta países se dieron cita en Caracas para la ocasión. El poeta Archibald MacLeish, amigo personal de Gallegos, encabezó la delegación oficial estadounidense. Una exposición de pintura moderna juntó a Amelia Peláez, de Cuba, con nuestro Armando Reverón. Con todo ello Gallegos buscaba subrayar el fin de la era de los gamonales y los cuartelazos y exaltar valores de civilidad y cultura. “No hemos salido de la tutela de broncos guerreros para vivir bajo el predominio de una casta militar privilegiada”, advertía en su discurso inaugural. Por un día, al menos, doña Bárbara pareció haber sido al fin vencida.

Pero ahora, en noviembre de 1948, los antiguos socios militares de AD resentían la sujeción al mundo civil, consagrada en la constitución, y procurada escrupulosamente por Gallegos desde el primer día. En consecuencia, emplazaron a Gallegos a permanecer como figurón en la presidencia, distanciarse de Betancourt y su partido, y dejarles a ellos las tareas de gobierno. Gallegos optó por poner a los coroneles ante un dilema: o gobierno civil o derrocamiento. Al negarse Gallegos rotundamente a ser un Bordaberry avant la lettre, los coroneles le cantaron el tercer strike.

Muchísimos venezolanos pensaron en aquel momento, y quizá lo sigan pensando, que Gallegos había sido un tonto, que nada le habría costado entenderse con los militares y permanecer en el cargo. Quizás ese modo de pensar fuera resabio de una historia política que, solamente en los primeros cien años como nación independiente, nos dio veintidós constituciones y más de ciento veinte pronunciamientos militares. Y muchísimos peleles civiles de caudillos y espadones.

Con todo, aquellos pocos meses bastaron para fundar una tradición moderna venezolana que pudo resistir diez años de feroz dictadura militar. Esa tradición hizo indistinguibles la democracia política de la pluralidad cultural. Y a pesar de los accidentes políticos venezolanos del resto del siglo XX, la pluralidad y la libertad de creación llegaron a ser, una vez restituida la democracia en 1958, un atributo inconfundible de la misma. Hasta el día en que llegó el comandante y mandó a parar.

2

Diez años de dicterios contra la “república oligárquica” no han podido disminuir la mayoritaria convicción venezolana de que uno de los logros mayores de esa imperfecta democracia fue el desarrollo oportuno de políticas de Estado para el fomento de la cultura y la creación que no entrañaban ni dirigismo político partidista ni cortapisas ideológicas.

Así, junto a obras de infraestructura tan notables como el complejo cultural del Teatro Teresa Carreño o la nueva sede de la Biblioteca Nacional, pueden contarse iniciativas que, aun partiendo del Estado, no fueron perturbadas por la intolerancia ni el revanchismo que cabía esperar de un sistema representativo que derrotó en toda la línea a las insurgencias de la izquierda alentadas desde Cuba en los años sesenta.

La creación de editoriales estatales que, como Monte Ávila, incluyeron desde siempre en su catálogo a novelistas, poetas, ensayistas y académicos de filiación marxista de todo el continente y crearon el clima que, ya en los años setenta, hizo posible que a Ángel Rama, exilado en Caracas y quien, según se lee en su cascarrabias diario del exilio, renegaba de lo que entendía meramente como una “democracia formal”, fachada de intereses burgueses e imperiales de las compañías petroleras, le fuera encomendada la creación de la muy prestigiosa Colección Ayacucho.

Una anécdota cinematográfica dará mejor cuenta del clima plural de aquel entonces. La política de subsidio al cine nacional comenzó durante el primer mandato del presidente Carlos Andrés Pérez (1974-1979) y llevó a la pantalla una muy laureada versión de País portátil, la novela del venezolano Adriano González León que en 1968 obtuvo el premio Biblioteca Breve de Seix Barral.

País portátil narra un día en la vida de un guerrillero urbano caraqueño. Fue el primero de una larga serie de abnegados y sufrientes guerrilleros guevaristas que, aun rendidos en la vida real, cobraron tanta vida en el cine nacional, vindicando sus ideas y denunciando violaciones a los derechos humanos, que el mismísimo Rómulo Betancourt, fervoroso cinéfilo ya apartado del poder, al pedírsele un comentario sobre País portátil, the movie, se quejó en la prensa de que fueran los derrotados quienes contaran la historia de la exitosa lucha antisubversiva dirigida por él durante su mandato.

Ni siquiera el despechado reclamo del llamado “Padre de la Democracia” modificó la política de créditos cinematográficos. Puede añadirse que, gracias a ella, la guerrilla castrista ganaba donde ya no podía hacer daño: en el cine. Y en el cine venezolano, que, a decir verdad...

3

Traigo ahora dos nostalgias: una lo es del magnífico ciclo cumplido durante veinte años por el Festival Internacional de Teatro de Caracas, precursor y luego hermano mellizo del de Bogotá, y hoy eliminado por completo de los planes culturales del gobierno bolivariano.

La otra nostalgia remite al que quizás haya sido el mejor triunfo de la pluralidad entre nosotros: la creación, por decreto del presidente Leoni, del Premio Internacional de Novela “Rómulo Gallegos”.

La nómina de ganadores es ya larga, y se lee como un libro de superlativos de la novela contemporánea en nuestra lengua: Vargas Llosa, García Márquez, Fuentes, Fernando del Paso, Javier Marías, Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Ángeles Mastretta, Fernando Vallejo. Hoy, merced a la conformación de jurados afectos al régimen chavista, el premio va camino de ser una prolongación, aún más decadente, del Casa de las Américas.

No hay venezolano culto que no sepa de memoria el célebre “introito” del primer poema de Los cuadernos del destierro (1960), libro inaugural del poeta Rafael Cadenas, concebido en los años cincuenta durante un exilio político en Trinidad: “Yo pertenecía a un pueblo de grandes comedores de serpientes, sensuales, vehementes y aptos para enloquecer de amor.”

Cadenas (Barquisimeto, 1930) ha sido distinguido este año con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Con ello ingresa a un índice en que descuellan Juan José Arreola, Eliseo Diego, Nélida Piñón, Nicanor Parra, Juan Marsé, Carlos Monsiváis, Tomás Segovia, Julio Ramón Ribeyro, Cintio Vitier, Rubem Fonseca...

Sin embargo, esta distinción no ha merecido acuse de recibo por parte de las autoridades culturales del país. Cadenas, en tanto que adversario político, no existe como poeta. Así, páginas web oficialistas no le han ahorrado a Cadenas toda clase de ofensas y vilipendios. Cosas igualmente infames ocurrieron cuando otro poeta venezolano, Eugenio Montejo, fallecido el año pasado, recibió en 2004 el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo.

4

Esta entrega iba a ser un memorial de los desafueros del chavismo contra la libertad de creación. Justo al sentarme a escribirla, llegó la noticia del resonante estreno del joven e indiscutible Gustavo Dudamel como director de la Filarmónica de Los Ángeles. Dudamel, según propia declaración, es hechura del programa cultural más exitoso que tuvo alguna vez la democracia en Venezuela: el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles. La buena nueva me dictó otra estrategia y preferí dar cuenta de todo, o casi todo, lo perdido.

Perdonen la tristeza. ~

Monday, December 07, 2009

Siempre La Habana

(I)

por Carlos Alberto Montaner

Comienzo citando unas líneas de la canción Habáname de Carlos Varela: "Habana, Habana/si bastara una canción/para devolverte todo/lo que el tiempo te quitó/Habana, mi Habana/si supieras el dolor/que siento cuando te canto/y no entiendes que es amor".

Me han pedido que presente Havana Forever, a pictorial and Cultural History of an Unforgettable City (La Habana para siempre, una historia cultural y pictórica de una ciudad inolvidable), publicada por University Press of Florida este año de 2009, escrita en inglés por Kenneth Treister, Felipe Préstamo y Raúl B. García, tres magníficos arquitectos unidos no sólo por la profesión, sino por el amor a La Habana.

Para mí es muy grato porque se trata de una obra importante y muy bien investigada que penetra en el corazón de una parte sustancial de la cubanidad. Se han hechos muy buenas historias de Cuba y magníficos libros de fotografías de La Habana –quizás la capital más retratada de América Latina--, pero hacía falta esta historia de la arquitectura habanera, fragmento clave del acontecer cubano. Conocer esa evolución es aproximarse a nuestra historia desde un ángulo vital.

Mi Habana

Yo nací y viví los primeros diez años de mi vida en La Habana Vieja, en la calle Tejadillo, y guardo unos recuerdos entrañables de la ciudad, de sus olores rancios y salobres, de las campanadas de la catedral cercana, de algunas de sus calles, entonces adoquinadas, por donde transitaban viejos y maravillosos tranvías. Recuerdo, incluso, cuando los sustituyeron por autobuses, una decisión muy de la época, pero probablemente equivocada.

Como mi hermano mayor y yo éramos muy traviesos y arriesgados, anduvimos solos por todos aquellos parajes desde los siete años de edad, y era frecuente que nos escondiéramos en las cuarterías donde residían algunos amiguitos del barrio para evitarnos el aburrido expediente de acudir a la escuela.

Así, de una manera natural, fui adquiriendo el único nacionalismo real que existe, el de la vinculación emocional al paisaje urbano en el que uno crece. Tal vez, la única nostalgia real que siento, medio siglo después de haber dejado a Cuba, son esos recuerdos esporádicos que vuelven como chispazos imprevistos.

La patria es una noción inasible que se nos escapa fácilmente. Uno no ama a la patria en abstracto. Uno, en cambio, ama al paisaje que contempló durante la infancia y adolescencia.

El patriotismo real, el único psicológicamente posible, es el urbano, el citadino.

La democracia y el nacionalismo nacieron en las ciudades griegas, en cada una de ellas, no en la confederación que alguna vez se forjara. No había griegos en el sentido exacto de la palabra. Había atenienses, tebanos o espartanos que a veces se profesaban odios terribles.

Uno ama cierta callejuela en la que patinaba. Yo amo la Loma del Ángel en la que me deslizaba en una carriola o patinete de madera, hasta que las ruedas de un automóvil mataron a un chiquillo al que llamábamos “Motoneta” que solía hacer el mismo recorrido.

Amo el Anfiteatro donde aprendí a montar bicicleta, y la ancha acera de la calle Cuba, frente al parque, donde el viejo Evencio tenía un sitio en el que nos las alquilaba.

Amo, también, el bar Cabaña, donde a los once años estrené la atolondrada adolescencia de la primera cerveza y el primer juego de cubilete, y en el que una famosa actriz me hizo un cálido gesto lascivo que no he olvidado nunca.

(II)

De adulto, entendí la importancia de las ciudades en el espíritu humano cuando leí la obra monumental de Lewis Mumford sobre la historia de las ciudades.

Fue fascinante aprender que nuestra verdadera historia comenzó con el entierro de los muertos. Las primeras ciudades no fueron para alojar a los vivos, sino a los muertos.

En algún punto de la historia, coincidieron los cementerios, las tierras fértiles y la agricultura. Y así, paulatinamente, la aventura de la sociedad se fue haciendo cada vez más compleja.

Junto a los cementerios se juntaron los chamanes que hablaban con los muertos y conjuraban los demonios de las enfermedades.

Los cementerios los custodiaban los tipos fuertes que ejercían la autoridad y, sobre ellos, los caudillos urgidos de la necesidad de mandar, nuestros monos Alfa.

De la ciudad, con el tiempo, surgieron el Estado, las leyes, las instituciones para organizar la convivencia.

La ciudad necesitó caminos y acueductos y parió la ingeniería.

Necesitó alimentos y fomentó el comercio y la navegación.

Tuvo excedentes, y los perros, los cerdos y las ratas se acercaron a comer los desperdicios. Los perros y los cerdos se amansaron. Las ratas siguieron siendo ellas mismas hasta hoy, hoscas e independientes.

La ciudad permitió que las mujeres se ayudaran en la cría colectiva de los hijos, lo que facilitó la supervivencia.

La ciudad fue abriendo espacios reservados a los trabajadores especializados. En Madrid, adonde me fui a vivir en 1970, me encantaba pasear por las calles de los vinateros, de las hilanderas, de los cordeleros. Hubo barrios de artistas y escritores. También de prostitutas pobres y “arrecogías”.

Cuando me mudé a Madrid, no me detuve hasta que pude comprar una vivienda en el solar donde estuvo la casa en la que vivió y murió Cervantes. El viejo edificio, erigido a principios del XIX, había utilizado los antiguos muros de la vivienda cervantina en la antiquísima calle del León.

Me encantaba cruzar la acera y saludar al fantasma de Lope de Vega, cuya grata residencia se mantiene intacta. O girar a la derecha y pasar rápidamente frente a donde vivió Quevedo, muy cerca, por cierto, del convento donde yacen los huesos de Cervantes, en una fosa común, porque la familia no tuvo dinero o entusiasmo para pagarle una tumba propia.

Me imagino que, de vivir en La Habana, mis fetiches hubieran sido otros: la casita de la calle Paula, aseada y graciosa, donde vivió Martí, o los palacetes en los que Aldana, Pinillos y Arango y Parreño vieron transcurrir sus vidas agitadas y fructíferas.

Salí demasiado joven, a los 18 años, a una edad en que uno no sabe disfrutar del valor de las piedras. ¿Cuántas veces pasé por la Fragua martiana, en lo que fueron las Canteras de San Lázaro, sin detenerme a imaginar lo que allí sucedía cuando Martí cumplía su pena carcelaria?

Pero las piedras tienen un valor incalculable. Son una referencia espiritual. Atan a la tierra.

Alguna vez he escrito que Kafka no hubiera sido Kafka sin su experiencia urbana, aquella Praga maravillosa, con ese callejón de los alquimistas a la sombra del Castillo en el que alguna vez residió y multiplicó su melancolía.

La vida urbana es una experiencia de doble dirección. La ciudad nos hace y nosotros hacemos a las ciudades.

En el primer capítulo de mi libro Los latinoamericanos y la cultura occidental me remonto a los griegos y a los romanos porque todavía sobreviven en nuestro mundo los rasgos urbanizadores más importantes de aquellas civilizaciones.

En nosotros, sin que lo sepamos, se esconden antiquísimos cazadores nómadas, guerreros medievales y humildes inmigrantes gallegos, pero también viven Hipócrates y Vitrubio, los dos grandes teóricos de la construcción civil de la antigüedad clásica.

La Habana es el resultado de todo eso. De Grecia, de Roma, de la morería pendenciera y culta, de la España medieval y renacentista. Es también obra del Barroco europeo, de los arquitectos militares italianos que construyeron las líneas defensivas del imperio español, de los artistas deslumbrados por la grandeza de París y de New York.

Cuando Diego Velázquez se convierte en gobernador de la Isla de Cuba, a principios del siglo XVI, construye en su nuevo destino una casa sevillana y la llena de los refrescantes azulejos y mosaicos moriscos que tiene en su memoria.

Lo primero que hace un inmigrante cuando consigue reunir cierta fortuna es construir una vivienda que le recuerde la casa que tuvo o la que le hubiera gustado tener en su país de origen. No se triunfa hasta que no se conquista esa soñada residencia.

Por eso el mundo americano está lleno de casas italianas, de cortijos españoles y hasta de palacetes franceses. La hacienda latinoamericana es el cortijo español, que, a su vez, es la villa romana. El batey, las paredes de tablas y los frescos techos de guano son un homenaje a los arahuacos desaparecidos, pero no del todo.

En La Habana, suma y compendio de muchos mundos, hay todo eso.

Como cuenta Havana Forever, a fines del XIX y principios del XX, cuando la burguesía habanera y santiaguera era muy catalana, importó de Barcelona la estética racionalista de aquellos tiempos.

Si hay dos ciudades realmente hermanas, o dos fragmentos de ciudades, son el ensanche de Barcelona y el Vedado.

Es conmovedor comprobar, como relata el libro que hoy presento, que, en medio de los amargos encontronazos del machadato, entre 1925 y 1930, cuando Cuba ensayaba su primer gran descalabro republicano, el gobierno invita a un arquitecto francés, Forestier, para que rediseñe la capital y la llene de jardines y avenidas, un poco como Haussman lo había hecho con París a mediados del siglo XIX durante el gobierno de Napoleón III.

Aunque la influencia norteamericana era grande y creciente, París seguía siendo la gran referencia estética para los habaneros. Es verdad que Forestier sólo pudo llevar a cabo una parte pequeña de sus planes, pero la intención del gobierno, su preocupación estética, era clarísima.

En suma, la clase dirigente cubana durante la República sabía o intuía que la capital debía llenarse de parques y edificios hermosos. Era su responsabilidad más obvia.

Era, además, una tradición que venía de la colonia. Tacón, a mediados del XIX, edificó en La Habana un enorme teatro que mejor encajaba en Madrid o en Viena, y se trajo de Francia una lámpara monumental para iluminarlo. ¿Para qué lo habían mandado a Cuba si no era para engrandecer a La Habana?

Años más tarde, también en el XIX, el ingeniero Alvear hizo el acueducto que lleva su nombre, una obra maestra de la ingeniería hidráulica, todavía vigente.

Menocal ordenó un palacio presidencial que recordara la más armónica arquitectura francesa. Por ese palacio pasaron 21 presidentes, y si la revolución sólo lo utilizó durante los meses que Urrutia gobernó en 1959, es porque Fidel Castro, con su cabeza de pistolero paranoico, siempre al frente de la UIR, pensó que era un lugar difícil de proteger en caso de un ataque armado.

Friday, September 25, 2009

Moisés Naím: Del 'prohibido fumar' al 'prohibido pensar'

En Estados Unidos, el 76% de la población piensa que la guerra contra las drogas ha fracasado. Al mismo tiempo, una igualmente abrumadora mayoría piensa que las políticas en las que se basa la guerra contra las drogas (represión de la producción, interdicción de las importaciones, prohibición del consumo y criminalización) no se pueden cambiar. Esta contradicción no es sólo de los estadounidenses.

Las encuestas revelan que estas ideas forman parte de las creencias de altos porcentajes de la población en muchos países: pobres y ricos, exportadores e importadores de narcóticos, democráticos y autoritarios, asiáticos, europeos o americanos.

¿Cómo explicar esta irracionalidad? ¿Cómo es posible estar en contra de cambiar una política pública que se sabe que no funciona? Mi respuesta es que la prohibición de todo lo relacionado con las drogas ha creado un clima donde también está vedado pensar libremente sobre alternativas a la prohibición. Un senador estadounidense que me habló con la condición de que no revelara su identidad me dijo: "Muchos de mis colegas y yo sabemos que los esfuerzos que se hacen para combatir el narcotráfico y el consumo de drogas no sólo no funcionan sino que tienen efectos contraproducentes. Pero esta es una posición políticamente suicida. Si lo digo públicamente es casi seguro que pierda mis próximas elecciones".

Y no son sólo los políticos: "¿Por qué a pesar de los esfuerzos, la situación en Afganistán se ha deteriorado tanto? En mi opinión la principal causa es el tráfico de drogas, que es sin duda alguna la fuerza económica que nutre el resurgimiento de los talibanes... Cuando estuve allí en 2006 no podíamos ni mencionar el tema. Era un asunto sobre el que nadie quería hablar". Esto lo dijo el general James Jones, ex comandante del Cuerpo de Marines (1999-2003) y comandante supremo de la Alianza Atlántica (2003-2006). Cabe notar que esta declaración la hizo meses antes de saber que iba a ser nombrado por el presidente Barack Obama asesor para la Seguridad Nacional.

La manera en la que el mundo enfoca el problema del tráfico y consumo de drogas es indefendible. Todos los analistas objetivos que han examinado el tema concluyen que el régimen actual requiere una urgente y profunda reforma. El problema es que cualquier propuesta en este sentido es usualmente contestada con acusaciones de ingenuidad, complacencia con los narcotraficantes y hasta de complicidad con ellos. Sin embargo, la realidad y los números son abrumadores. A pesar de los inmensos esfuerzos no hay evidencia alguna de que se estén alcanzando los objetivos de disminuir la producción o el consumo de drogas. Recientemente, el Gobierno británico informó de que en ese país la abundancia de cocaína es tal que estaba costando menos que una cerveza o una copa de vino. En Estados Unidos, uno de cada 100 ciudadanos está en la cárcel, la inmensa mayoría por tenencia de drogas. (Cada recluso le cuesta al Estado 34.000 dólares al año -unos 26.000 euros-, mientras que el costo anual de tratar a un adicto a las drogas es de 3.400 dólares). La violencia que se vive en México, Colombia o en cualquiera de los barrios pobres de América Latina, África y Asia es en gran medida un daño colateral causado por la guerra contra las drogas. La situación es insostenible y necesita un nuevo enfoque.

Esto es lo que acaba de proponer la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, un grupo de 17 latinoamericanos del cual formo parte. La comisión, presidida por tres muy respetados ex presidentes, Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Cesar Gaviria, de Colombia y Ernesto Zedillo, de México, divulgó sus recomendaciones después de casi un año de trabajo, que incluyó la revisión de la mejor evidencia disponible y de amplias consultas con científicos, policías, médicos, militares, alcaldes y expertos en salud pública. Por favor, lea el informe en www.drogasydemocracia.org.

La comisión no cree que existan políticas alternativas a la prohibición que estén exentas de costos y riesgos. Pero sí cree que hay que considerar y probar otros enfoques que traten al problema de las drogas más como un asunto de salud pública que como una guerra.

Hablar genéricamente de "legalización de las drogas" es superficial e irresponsable y sólo sirve para banalizar y estancar la discusión. Pero prohibir la discusión racional de los costos y beneficios de descriminalizar la tenencia de marihuana para el consumo individual, por ejemplo, es aún más irresponsable.

El consumo de drogas es una maldición contra la cual hay que luchar. Pero hay que hacerlo bien. Y eso no sucederá mientras exista la prohibición de pensar libremente en qué significa hacerlo bien.

¿Sobrevivirán las democracias a la crisis?

MOISÉS NAÍM

Gobernar nunca es fácil y gobernar en medio de esta crisis económica es una pesadilla. Ningún país está a salvo de esta debacle. De China a Estados Unidos y de Suráfrica a Polonia, las autoridades se ven agobiadas por la necesidad de responder a la avalancha de emergencias -financieras, sociales, políticas, internacionales- causadas por la crisis. Estos problemas, que son de una naturaleza y de una magnitud sin precedentes, tomaron a los gobiernos por sorpresa y exigen actuaciones rápidas y eficaces. No es fácil: no hay sector público en el mundo que pueda operar a la velocidad con la que está evolucionando esta crisis. Las administraciones no están diseñadas para ser veloces.

El contagio de la crisis económica a la situación social y de ahí a la política ya ha comenzado. Los gobiernos están haciendo frente a enormes presiones políticas que, en ciertos países, conducirán a su caída. El reciente desplome de los Ejecutivos de Bélgica, Islandia y Latvia, por ejemplo, fue consecuencia de la crisis económica. Así, mientras que el año pasado estuvo marcado por la caída de grandes bancos, durante este año y el próximo veremos la caída de gobiernos. La gran interrogante es si la furia social y política causada por los problemas económicos se llevará por delante sólo a algunos gobernantes de turno o si la democracia terminará siendo una de las víctimas de la crisis financiera. Hoy existen 90 naciones democráticas. ¿Cuántas quedarán después de esta catástrofe?

Es aún muy temprano para aventurar respuestas, ya que la tormenta está en su apogeo. Sin embargo, hay estudios recientes que, si bien no ofrecen respuestas definitivas, nos dan algunas claves sobre los determinantes de la democracia y, por lo tanto, sobre los factores que inciden en su sobrevivencia. Los profesores Ethan Kapstein y Nathan Converse, por ejemplo, estudiaron las 123 democracias que nacieron entre 1960 y 2004. En Europa Occidental aparecieron cuatro (una en los años sesenta y tres en los setenta), en Europa Oriental nacieron 21 (casi todas en los noventa); en Latinoamérica, 26 (la mayoría en las dos décadas pasadas), sólo tres en Oriente Próximo y el norte de África, mientras que la gran mayoría surgió en el África subsahariana. Estas "democracias jóvenes" son muy frágiles, sobre todo al principio, y 56 de ellas experimentaron crisis que las revirtieron a sistemas autoritarios. Sorprendentemente, este estudio no encuentra evidencia estadística que indique que la situación económica es el factor determinante de los reveses democráticos, como tampoco encuentra que lo fueran las reformas tendentes a liberalizar la economía. Las nuevas democracias de Europa Oriental, por ejemplo, a pesar de afrontar una muy mala situación económica durante sus primeros años, sólo sufrieron reversiones autoritarias en el 9% de los casos. En cambio, el 56% de las democracias de Asia sufrieron reveses aunque sus economías crecían muy aceleradamente. Esta investigación también examinó otros factores: nivel de ingreso por persona, desigualdad económica, aumentos en el gasto público, cambios en los índices de mortalidad infantil, fragmentación étnica o sistema de gobierno (presidencial o parlamentario). Ninguna de estas variables aparece como una causa preponderante de la pérdida de regímenes democráticos. En cambio, el factor más importante resulta ser la eficacia de los límites que tiene el jefe del Gobierno para actuar de manera autónoma de otros poderes públicos -parlamento, poder judicial, etc.- En el 70% de las democracias que cayeron en el autoritarismo, el jefe del Gobierno operaba con pocas restricciones a su autonomía.

No hay duda de que la crisis económica someterá a las democracias del mundo a duras pruebas. Pero la buena noticia es que la crisis no discrimina en función del tipo de régimen que tienen los países: los regímenes autoritarios también están sufriendo los embates de la recesión mundial. No es imposible que, en algunos países, la profundización del malestar económico de la población produzca reacciones que aceleren la salida de líderes autoritarios. No está claro aún qué países están mejor equipados para navegar en esta crisis: las autocracias como las de Egipto o Venezuela o las democracias como las de Turquía o Brasil. ¿Qué gobierno podrá proteger mejor a sus ciudadanos de esta tormenta: el de India o el de China? No sabemos. Pero lo que parece probable es que, después de esta crisis, el número de países democráticos que habrá en el mundo variará respecto al año pasado. Ojalá sea mayor.

mnaim@elpais.es

Wednesday, August 26, 2009

Guía de uso de Twitter en la empresa

Escrito por Jose A. del Moral / DeGerencia

Twitter se ha convertido en una de las herramientas más populares de Internet, con cerca de45 millones de usuarios en todo el mundo. Su éxito ha derivado en un sinfín de aplicaciones, muchas de ellas en el ámbito empresarial. Con este documento pretendemos facilitar la vida a las empresas y profesionales que se acercan a Twitter con el objetivo de sacarle el máximo partido posible. De hecho, un reciente estudio de Burson-Marsteller muestra que el 54% de las principales 100 empresas americanas emplea twitter. Puedes descargarlo aquí en formato pdf.

¿Por qué está teniendo tanto éxito?
La principal característica de Twitter es su simplicidad. Escribir frases de no más de 140 caracteres está al alcance de cualquiera y más aún si su particular informalidad permite el uso de todo de abreviaturas, al igual que sucede en el mundo de los SMS. La web también es tremendamente sencilla, pues tan sólo tiene una caja de texto en la que escribir. No hay que acostumbrarse a un interfaz mucho más complejo, como sí sucede en redes sociales más sofisticadas.

En segundo lugar, Twitter genera lazos emocionales entre los usuarios, que pueden sentirse casi como si estuvieran juntos físicamente, aunque tan sólo estén unidos por un ordenador o móvil. Dicho de otra forma, Twitter genera cuadrillas de personas que se leen entre sí y que, por tanto, se sienten más cercanas. La reciprocidad intrínseca al sistema de Followers (seguidores) y Followed (seguidos) genera todavía más conexión entre las personas.

Y en tercer lugar, su poder de movilización es extraordinario, tal y como ha quedado demostrado recientemente en Irán, al actuar como agregador de estudiantes que protestaban contra el funcionamiento electoral. En ámbitos más mundanos, la capacidad de Twitter para extender rumores lo convierten en una impresionante plataforma de “cotilleo”. No hay que olvidar que la comunicación es una necesidad humana. No es de extrañar, por ello, que la revista Time abriera recientemente su portada con un reportaje titulado “Cómo Twitter va a cambiar el mundo en que vivimos“.

¿Cómo empezar con Twitter?
Antes de empezar a tuitear, hay que crear una cuenta en la web de Twitter. Lo fundamental es lo que pongamos en nuestro perfil: un texto corto explicando a qué nos dedicamos o cuál es nuestro proyecto vital. Todos los que vayan a curiosear en nuestra página leerán lo que ponga en este punto, que junto a la foto, tiene una importancia especial. También es posible modificar todo el fondo de la página, empleando para ello alguna de las aplicaciones disponibles en Internet. Las empresas suelen aprovechar esta opción para colocar su logo y colores corporativos.

Una vez creada la cuenta, podemos empezar a escribir, a buscar amigos y a ganar seguidores. ¿Y de qué escribimos? La regla es sencilla: de todo aquello que pueda interesar a los demás. Lo fundamental es marcar una clara línea de discurso. Puede ser muy personal (”lo que hago en mi vida”) o temática (”a lo que me dedico”). Los mensajes de tipo personal tienen más éxito, por aquello del morbo, pero son probablemente menos interesantes desde un punto de vista empresarial. Respecto al número de mensajes, lo recomendable es escribir un mínimo diario de dos pero no muchos más de diez.

Y la tercera fase, que no por ello es la menos importante, es la de atraer usuarios y seguidores. Por una parte, gente que visite nuestra página de Twitter para ver lo que ponemos y que se sientan atraídos por ese contenido hasta el punto de suscribirse al mismo y convertirse en seguidores. Para esto hay toda una serie de técnicas provenientes todas ellas del mundo de las relaciones públicas.

Unas de ellas pasan por conseguir que la gente llega dando la máxima visibilidad posible a lo que escribimos. Desde colocar la dirección de Twitter en el máximo número posible de sitios, incluida la tarjeta de visita (ver el caso de Tony Hsieh, director general de Zappos) o incluso la camiseta. Otras técnicas se basan en el marketing relacional. Es decir, en hablar con gente a través de Twitter y en conseguir que otros reenvíen (retuiteen, en el argot) lo que hemos escrito. Y por supuesto, nunca hay que olvidar la vieja técnica de escribir o llamar a nuestros conocidos para pedirles directamente que nos siguen.

¿Es cierto que puedo hacer que mi Twitter sea privado?
Sí. Por defecto, todo lo que escribas en Twitter estará accesible a todo el mundo. Pero si prefieres que sólo lo lean aquellas personas a las que hayas autorizado previamente, puedes convertir tu Twitter en privado. La principal ventaja de esta fórmula es la discreción, mientras que el problema que plantea es que va a ser más difícil captar usuarios, ya que sólo podrán saber lo que escribes una vez les hayas aceptado. Pero esto permite generar comunidades más fuertes, ya que se parte de la base de que existe una relación previa entre los usuarios.

¿En qué se diferencia Twitter de un blog?
Realmente Twitter es muy similar a un blog, con la única diferencia de que los mensajes tienen un tamaño mucho más reducido, limitado a 140 caracteres. De ahí que se hable de microblogging para referirse a Twitter y a otras herramientas similares. Su simplicidad es la que ha llevado a muchos usuarios a mudarse del blog a Twitter.

¿Siempre que quiero escribir algo en mi cuenta de Twitter tengo que ir a la web de Twitter?
Es otra de las diferencias con los blogs, que sólo se podían publicar acudiendo a una página especial. Sin embargo, puedes emplear tu cuenta de Twitter desde la web de Twitter o desde cualquier aplicación preparada específicamente para ello y que puede estar instalada en tu ordenador (caso de Seesmic), en tu navegador (caso de TwitterFox) o en tu móvil. Además, desde el primer momento, Twitter facilitó la publicación y recepción de mensajes con el simple envío de los mismos como mensajes SMS desde el móvil.

¿Puedo tener más de una cuenta de Twitter?
Por supuesto. Tantas como direcciones de e-mail tengas. La dificultad puede ser su uso simultáneo, ya que si empleas la web tendrías que desloguearte y volver a conectarte con cada una de ellas para poder utilizarlas. Afortunadamente, hay diversas herramientas que permiten utilizar más de una cuenta desde un mismo interfaz. Por ejemplo, Twitterfox.

¿Tengo que leerme todo lo que comentan las personas a las que sigo?
Obviamente, no. De hecho, casi nadie lo hace. Sobre todo, si se sigue a más de 100 personas. No hay que estresarse con el exceso de información. Cada uno hace lo que puede y, en el caso de Twitter, esto consiste en revisar de vez en cuando lo que comentan los conocidos, pero sin llegar nunca a convertirlo en una necesidad imperiosa.

¿Tuitean las empresas o las personas?
Lo ideal es que tuiteen las personas, pero una empresa que representa a un conjunto de personas también puede hacerlo. Eso sí, tendrá que buscar una fórmula para que sus mensajes resulten interesantes pese a no tener un componente personal.

¿Para qué se puede emplear Twitter en una empresa?
Estos son los usos más habituales:

1. Relaciones públicas. Es decir, extender los mensajes de las empresas al máximo posible. Como normalmente se trata de notas de prensa, deben adaptarse sustancialmente para su inclusión en 140 caracteres y para que no parezca simple propaganda, lo que generaría el rechazo de los posibles seguidores. Este es el principal uso que las empresas hacen hoy de Twitter. Según un estudio de Burson-Marsteller, el 94% de las principales empresas americanas que emplean Twitter lo usan para transmitir noticias y similares. El 67% para atención al cliente y el 57% para comunicar ofertas especiales.

Relacionado con lo anterior, uno de los principales objetivos del uso de twitter por parte de las empresas es dar una voz humana e informal a una entidad que normalmente tiene una imagen un tanto artificial. De esta forma, se da credibilidad a los mensajes corporativos y se les da mayor visibilidad. Esto se traduce a la larga en mayor fidelidad de los consumidores y atracción de talento. En el caso de un profesional que tuitea sobre su trabajo, la principal contrapartida que obtendrá es que se convertirá en la referencia en esa temática.

2. Atención al cliente. Es un fenómeno en plena efervescencia, ya que muchos consumidores tuitean problemas con los productos o servicios que adquieren. Para las empresas es importante atender estas quejas y tratar de mostrar cercanía con los usuarios y Twitter se convierte, con la ayuda de un programa adaptado para ello (por ejemplo, CoTweet o Salesforce), en un gran CRM, un software para gestionar la relación con los clientes.

Relacionado con lo anterior, cada día se emplea más Twitter para “palpar el ambiente” y conocer qué dice la gente sobre un producto o una marca. Para ello, basta con hacer una simple búsqueda en Twitter y examinar lo que se dice de esa marca o producto. Esta atención no tiene por qué estar relacionada con quejas y reclamaciones y puede emplearse para captar ideas relacionadas con el negocio de una empresa. Entre las empresas que hacen este tipo de uso de Twitter destacan varias aerolíneas, la cadena de tiendas BestBuy, Ford o el Bank of America.

3. Comercio electrónico. El caso de Dell es uno de los más comentados de uso empresarial de Twitter, ya que la firma de informática ha conseguido vender más de un millón de dólares en ordenadores en un año a través de las ofertas que lanza a través de Twitter. De todas formas, el potencial de Twitter para el comercio electrónico es enorme. No hay que olvidar que muchos usuarios emplean habitualmente esta herramienta para pedir recomendaciones sobre productos o servicios que tienen que adquirir. Aprovechar ese cruce de información parafacilitar el acceso a tiendas online no es descabellado. Sin ir más lejos, ya existe un sistemapara tuitear cada vez que alguien compra algo y otro para seguir todo tipo de ofertas.

4. Incrementar la productividad interna. Los fallos de comunicación en muchas organizaciones generan confusiones y retrasos y, por ende, importantes costos adicionales. Emplear herramientas como Twitter o Yammer, una versión de uso interno en organizaciones, tiene por ello todo el sentido del mundo. Permite que todos los miembros de una empresa sepan en tiempo real qué están haciendo los demás, evitando así muchas de las confusiones que se producen en el día a día. Entre las empresas que hacen este tipo de uso de Yammer destacan Telefónica I+D o Red.es.

5. Realizar pagos. Y es que han surgido varias empresas que gestionan pagos a través de Twitter, como Twitpay, Tipjoy o Twippr y que se quedan con una parte de la transacción como comisión por la gestión. Paypal, un sistema de pagos por Internet propiedad de eBay, también está interesada en este tipo de uso de Twitter.

¿Para qué otras cosas se emplea Twitter?
Uno de los usos más habituales es el envío de información por parte de medios de comunicación. Twitter es ante todo un sistema de difusión rápida de información a mucha gente a la vez. De hecho, los estudios muestran que el 10% de los usuarios envían el 90% de los mensajes de Twitter, cuando en una red social ordinaria ese mismo 10% apenas produce el 30% del contenido. ¿Qué ocurre? Simplemente, que hay muchos robots enviando noticias de manera automatizada.

Otro uso muy interesante de Twitter es la atención de emergencias. El caso más conocido fue el de los atentados terroristas de Mumbai, cuando Twitter se utilizó como el método más rápido para enviar información a familiares y amigos de los afectados. En un reciente atentado de ETA en Bilbao, la foto del coche en llamas circuló como la pólvora por Twitter y llegó incluso a ser utilizada, sin permiso, en dos medios de comunicación.

Finalmente, también hay que mencionar el activismo ciudadano, que como ha quedado demostrado este año en Irán y Moldova, cada día recurre más a nuevos métodos de movilización. En China, donde muchos grupos políticos estaban empleando Twitter para plantarse frente al Gobierno, el Ejecutivo ha reaccionado prohibiendo el acceso a esta herramienta en todo el país. Eso sí, los grandes poderes también pueden emplear Twitter para “tapar” sus desmanes o para distorsionar la imagen de lo que está ocurriendo.

Vocabulario de Twitter:

- Tweetup: es un encuentro de usuarios de Twitter. En Madrid se llaman TwitMad.

- Tuitero (tweeter en inglés): es el usuario de Twitter.

- FollowFriday: es un juego en virtud del cual todos los viernes diversos usuarios indican qué usuarios son sus favoritos en Twitter.

- Reply o @reply: es un mensaje enviado a alguien pero que pueden leer todos los demás usuarios. Para que este mensaje sea privado se debe utilizar la mensajería interna de Twitter o bien escribir D o DM y el nombre del usuario.

- #algo: cuando un usuario quiere remarcar que su mensaje está relacionado con un evento o acontecimiento utiliza la fórmula #nombre del evento. De esta forma, es más fácil agrupar todos los mensajes relacionados con ese acontecimiento. Por ejemplo, #eurovision lo utilizan todos los que están tuiteando en directo lo que ocurre durante el Festival de Eurovisión.

- Retweet (o retuiteo): consiste en reenviar un mensaje de otro usuario, normalmente porque nos ha parecido muy relevante y creemos conveniente compartirlo con nuestros seguidores.

- Twitterati: son los usuarios que más seguidores tienen. Se puede conocer quiénes son a través de sistemas como el ranking de Alianzo.

- Tweet: un mensaje enviado a través de Twitter.

- Microblogging: es el género de herramientas como Twitter, en el que también se puede incluir a Yammer.

http://degerencia.com/n/29303