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Tuesday, July 13, 2010

Comunismo puro y simple: La muerte de las libertades económicas y algo más

Veníamos, desde que el actual Presidente asomo sus pretensiones presidenciales hace mas de 14 anos sugiriendo que lo que se traía el Presidente como alternativa política y económica para Venezuela era comunismo puro y simple, vestido del atractiva envoltura socialista, pero al mismo tiempo en el típico lenguaje abstracto y ambiguo del típico demagogo socialista que muchos encuentran fascinante. Los mas, en los mismos medios de comunicación, quizás el eslabón mas débil en la cadena de comprensión de esos fenómenos sociopolíticos del último siglo.

La fascinación en esos sectores, así como en las iglesias, no les permite en virtud del corto plazo de sus acciones, develar algunos entretelones ideológicos de elevado costo social si ellos llegasen a pasar. Así ocurrió en Venezuela, medios de comunicación, académicos, iglesias sintieron esa fascinación por el lenguaje demagógico, anti partido y anti política, lo demás ya es historia. Irónicamente muchos de esos medios, hoy han desaparecido, otros han sido estatificados, por la intolerancia del régimen que muchos ayudaron a fundarse.

En esas condiciones culturales, discutir para alertar sobre las inconveniencias económicas y sociales y políticas que subyacía a ese discurso político y sobre las verdaderas razones de una sumergida y hasta camuflageada posición ideológica, no era una especulación teórica fácil de creer; después de todo HRCh había gandido las elecciones limpiamente y la gente fiel a sus conceptos hipotéticamente democráticos suponía –para nuestro gusto ingenuamente- que después de 5 anos el Presidente simplemente se iría como así lo habían hecho los que le antecedieron. Pero había algunas conjeturas interesantes algunas de ellas muy sonoras y demasiado claras para quienes leyeron u oyeron los decursos de Fidel y HRCh en la Universidad de la Habana en 1994

La Asamblea Nacional constituyente: la guadaña de las libertades económicas

….y de la democracia. La convocatoria a una Asamblea Nacional que contó con algo de ingenuidad y algún deseo de poder -a todo evento- de sectores de la clase política en revancha con el bipartidismo, y atrincherado en instituciones muy respetadas como la Corte Suprema de Justicia, no comprendieron que otorgarle el sentido de originaria a la asamblea nacional constituyente, se le estaba dando al Presidente el instrumentos constitucional para cambiar el sentido de la democracia representativa y su defunción. El proyecto de Constitución entregado por el Presidente a la ANC traía el germen de su anhelado comunismo puro y simple; en sus palabras, el mar de la felicidad cubana. Muchos voltearon para los lados para no ver lo que ya era demasiado visible.

Así el cambio del régimen de democracia representativa de equilibrio nominativo en los poderes públicos, especie de contrabalancees constitucionales y legales al poder político emergido del voto, comenzó por donde muchos no lo sospecharon: por la destrucción de las normas sobre las cuales descansaban las libertades económicas y fundamentalmente los derechos de propiedad.

La propiedad privada y los derechos de propiedad

La ANC comenzó sus plenarias discutiendo la propuesta de Constitución del Presidente, en esa propuesta los derechos de propiedad estaban mutilados, la propiedad privada no era transable, no contenía la garantías de disponibilidad, la cual se sabe, es la esencia de la propiedad privada y la base de todo progreso económico y social. Y es allí donde se erigen los derechos de propiedad y los mecanismos legales y constitucionales para su protección, protección que no es solo frente a terceros, sino frente al mismo Estado, o al gobierno, para ponerlo más simple.

La inteligentzia venezolana no pudo divisar el peligro en ciernes que surgía dentro del seno de la propia ANC cuando se cuestiono el modo imperante de producción y distribución basado en la propiedad privada y ciertamente de la intervención del Estado, aunque siendo esta una anomalía histórica, está muy presente en el acervo cultural del Venezolano que vive en un país donde sus riquezas más importantes han estado bajo propiedad y control del Estado.

Propiedad privada y derechos de propiedad: esoterismo cultural venezolano

Aun los venezolanos no comprendemos colectivamente que la causa de tanta pobreza en medio de tanta “riqueza” esta precisamente en que hemos transformado al Estado en la “cosa” rica del país, así todos preferirían ponerle la mano a través de la política, antes que ponerse a trabajar en serio sobre lo suyo. La sociedad sabrosamente rentista tiene este simple comprensible origen, aunque una compleja praxis social y económica.

Me toco intervenir, invitado, en las discusiones privadas del Partido del Gobierno de entonces, para abundar sobre esos temas que tienen repercusión inmediata con lo económico y con la manera como los hombres distribuyen el fruto de su trabajo.

Luis Miquilena, Presidente de la ANC y Alfredo Pena, habilidosamente colocaron la propuesta del Presidente de lado y ampliaban a la ortodoxia constitucional moderna la Constitución así, se aprobaron las normativas más comunes que se le conocen a la propiedad privada y sus derechos, uso, usufructo y disponibilidad. Había pasado así el peligro de una fractura constitucional en las garantías económicas y derechos de propiedad, no seria para mucho tiempo, el Presidente tenía una agenda abierta para ir mutilando los derechos de propiedad a través de la fractura del marco jurídico sobre donde se basaban las libertades económicas.

En eso días presentamos ante la Comisión que dirigía el Constituyentita H Escarra nuestra crítica y propuesta sobre derechos económicos y propiedad privada y sus derechos.

Esa propuesta nuestra fue olímpicamente dejada por lado por H Escarra, a la sazón Presidente de la Comisión de la ANC que discutirá esos temas.

De todos modos el cambio constitucional hacia el social comunismo había comenzado

Sin embargo, en la constitución no quedo claro, y quizás más por desconocimiento e ignorancia de muchos constituyentitas los mecanismos constitucionales necesarios para que el gobierno y terceros no vulneren los derechos de propiedad, mecanismos muy necesarios, porque por lo general los gobiernos e intereses políticos conjurados, y hasta en condiciones de democracia representativa ( durante CAP I, Herrera Campians, Lusinchi y Caldera así ocurriría) mutilan y domina los derechos de propiedad privada a través de leyes y otras políticas públicas que si bien no vulneran la letra de las garantías constitucionales que protege la propiedad privada, los derechos pueden ser restringidos por leyes y en ocasiones vulnerar el marco jurídico necesario para la protección de esos derechos.

El cambio vendría envuelto en leyes y decretos, en ocasiones inconstitucionales

Como ya sabemos ocurriría en Venezuela el día siguiente que se aprobó la Constitución 2000 , cuando la AN convertida en fabrica de leyes, y en poderes habilitantes otorgados al Presidente se legislaron 49 leyes cuyo objetivos era la restricción de los derechos de propiedad y hasta la violación de algunas garantías constitucionales aprobada en el 2000 para tal fin. Así llegaron las leyes, de hidrocarburos, donde se enajeno al sector privado nacional de su participación en el negocio petrolero que era puesto todo en manos del Estado.

En se orden se legislo sobre tierras, bosques y aguas, minería, banca y finanzas, comercio, espacio electromagnético, vivienda, y un conjunto de otras leyes que traían como objetivo reprimir los derechos de propiedad, debilitar el marco jurídico responsable de defender esos derechos. Sobre estos aspectos ya tenemos 12 años escribiendo sin descanso.

Un paso atrás y dos pasos adelante! El envoltorio: socialismo siglo XXI

En lenguaje leninista, dentro del partido del gobierno, se recitaba el panfleto leninista de un paso atrás y dos adelante. La gran curiosidad histórica lo represento el comportamiento tanto de la clase política venezolana como en general de la inteligentzia nacional, incluida la académica, que no repararon en los peligros que se escondían como una gran emboscada legal y constitucional contra los derechos económicos de la gente y que eventualmente tendrían repercusión política inmediata, cierta miopía se notaba en ese comportamiento del país nacional.

Hasta los mismos grupos económicos organizados, y sindicalizados, ponían atención a las discusiones que algunos habíamos avanzando para discutir con intensidad que en Venezuela estaba operando por vía legal y constitucional un radical cambio en la manera de vivir, aunque ese cambio se imponía en la fábrica de leyes a la fue convertida la AN.

Desde ese cuerpo legislativo se le otorgaron al Presiente leyes habilitantes las que el aprovecharía intensamente para escribir ese nuevo sistema socioeconómico que desde luego era muy distinto al que vivíamos sustentado por la protección y el disfrute sin limitaciones la propiedad y sus derechos, Aunque en honor a la verdad, en 1960 al aprobarse la Constitución del inicio de la democracia, los partidos políticos de entonces legislarían para restringir las libertades económicas, estas se suspendieron por un largo perdido de casi 40 anos.

El Presidente abrió el discurso sobre el socialismo y esta vez era socialismo siglo XXI, muchos se embaucaron con la idea, pero solo había que pensar un poco para comprender que era el envoltorio del comunismo puro y simple que hoy tenemos frente a nuestras fosas nasales.

La crisis de balanza de pagos en el 2003, entre otros, traídas por el no bien recodado conflicto político que trajo el paro petróleo en el 2002 y los sucesos políticos de ese ano, que trajeron la imposición de los controles de cambio y de precios, sirvieron de palanca política para la reforma de números leyes para incrementar los controles y las restricciones a los derechos económicos y un paso adelante en el cambio del marco jurídico que ya no tenía la protección de los derechos de propiedad como objetivo central.

La descapitalización del sector privado inducida por la bonanza fiscal

Al término de 2005 los derechos sobre la propiedad privada en Venezuela habían alcanzado un elevado grado de restricción y regulación, la revolución aumentaba la velocidad de cambio, aunque de algún modo aminorada por la súbito ingreso fiscal petróleo, que sirvió al gobierno para incrementar el proceso de descapitalización de la economía privada.

Así el ingreso fiscal sirvió de palanca económica para la aceleración de la revolución. La economía se volitaba en base a la abundancia de reservas internacionales dado los elevados precios del petróleo a importar al mismo ritmo que se descapitalizaba el sector privado de la economía nacional, porque producir en Venezuela con un control de cambio, alta inflación interna, y en condiciones de ninguna competitividad, no tenia en menor sentido económico.

El gobierno estimulo él comportamiento rentista del sector privado venezolano, así volteado sobre la importaciones no solo el sector privado nacional se empobrecía por las limitaciones y restricciones a sus libertades económicas, sino también porque en volúmenes los sectores productivos nacionales privados disminuir su fuerza productora.

El Presiente intento acelerar el ritmo de la revolución vía el rentismo petróleo del ingreso fiscal y la abundancia de reservas internacionales, buscando una fuerte reforma constitucional que le permitiera por esa vía retornar el camino perdido en la aprobación de la Constitución en el 2000. Su propuesta fue derrotada, la gente comenzó a sospechar que lo que estaba en curso era una emboscada constitucional y legal para acabar con el régimen de libertades económicas y protección de los derechos de propiedad.

Y desde luego, el camino a la ruina del comunismo, históricamente demostrada

Sin embargo y políticamente en dificultades por la caída de los precios del petróleo, la descapitalización de PDVSA y la caída en los volúmenes de producción, que pondrían fuertes dificultades fiscales y una caída en el orden redistributivo del gobierno del ingreso fiscal petrolero que le financiase el rentismo exacerbado no solo entre los sectores menos favorecidos sino entre grupos económicos y privados, importadores y financieros, llevaron al gobierno a presionar el acelerador ponernos en el disparadero inmediato de entrar rápidamente al mar de la felicidad cubana, el comunismo de todos los siglos.

La racia comenzaría por el más débil de los sectores económicos por su casi total dependencia de la liquidez del sector público, además que al sistema financiero en condiciones de amplia descapitalización de la economía privada, no le queda otra que invertir la liquidez depositada en por el estado y el publico en títulos e la deuda pública nacional.

Igualmente se iría políticamente y en un ambiguo estado de derecho, contra el sector económico productor y distribuidor de alimentos. La AN discute y aprueba leyes ahora sin el tomar la cuenta el débil pero aun existente corsé constitucional, La Ley de las Comunas, es el colofón del ideario para la transición al comunismo del gobierno. Vendrán más porque además el momento político no es muy apropiado para una revolución dado que el país mayormente rechaza la anti-historia del comunismo, pero unas elecciones en septiembre 26, que lucen cuesta arriba para la revolución, parecieran haber hecho comprender al presidente y al gobierno que el tiempo se acabo y que es bueno implantar el comunismo a troche y moche. Las palabras del Cardenal Urosa, parecen haber despertado las reservas nacionales sobre las jugadas de la historia y la política. La ruta del socialismo-comunismo ha sido ya develada en sus palabras.

Wednesday, May 13, 2009

La pandemia comunista

Charito Rojas

Haciendo un alto en sus cadenas, tomas y expropiaciones, Chávez tuvo tiempo y entusiasmo para recibir en Miraflores a Andrea Bocelli, el famoso tenor italiano que estuvo en Venezuela brindando un maravilloso concierto. Exultante, el Presidente hasta le cantó una tonada a Bocelli, quien desafortunadamente (o tal vez sí fue afortunado en esta oportunidad) no tiene vista para presenciar tal espectáculo. Pero allí están las fotos que muestran el fervor presidencial por el cantante italiano. Al igual que Fidel, que Mao y que Stalin, el venezolano siente debilidad por ser "friend" de personajes famosos, como Ruddy Rodríguez, Sean Penn, Oliver Stone, Danny Glover o Naomi Campbell.

"Una época se puede considerar terminada cuando sus ilusiones fundamentales se han desvanecido". 

Arthur Miller, dramaturgo norteamericano (1915-2005).

La experiencia comunista en el mundo es exactamente igual en todas las épocas y en todos los países que han puesto en marcha la letal fórmula. La llamada "dictadura del proletariado" no es más que una gran trampa en la cual caen las masas pobres e intelectualoides de izquierda que creen que descubren el agua tibia, mientras un dictador se aprovecha de semejante estupidez (o bellaquería) para tratar de controlar todo el poder del Estado y permanecer hasta la hora de su muerte aferrado al mando. Puede parecer una explicación simplista pero todos los gobiernos comunistas han realizado los mismos procesos y su final ha sido similar.

Comienzan por engullir todos los poderes del Estado: el Congreso, la Duma, la Asamblea o como se llame en cada país, pasa a ser una dependencia ejecutora de los designios del dictador; la justicia es invadida por la ideología y sólo pueden pertenecer a ella quienes ejecuten las sentencias del régimen sin chistar; la propiedad privada desaparece con la excusa de la "propiedad social", "propiedad comunitaria", " propiedad del pueblo" o como quieran llamar a ese proceso de despojo en que legítimos propietarios son echados de sus tierras, fábricas y casas en una jornada dolorosa y sangrienta cuyas heridas no cierran jamás. La persecución a la disidencia política, comunicacional o gremial es feroz. La cultura y la academia son enemigos del régimen. El miedo se instala tanto en los opositores como en los que alguna vez siguieron al gobierno. La pobreza material y emocional es dominante entre el pueblo cada vez más disminuido y con menos derechos. El alimento que da el régimen a las masas es el populismo y el país cada vez se hunde más en la penumbra de la desesperanza.

Y todos los dictadores comunistas actuaron igual: eliminaron el capitalismo, expulsaron a los extranjeros, confiscaron bienes, nacionalizaron empresas, eliminaron la clase media y sus inversiones, violaron la Constitución o la reformaron a su antojo, crearon sus propias leyes para apoderarse de todo y eternizarse en el poder. En ese proceso, arruinaron el país y vaciaron las arcas del Estado para lograr sus metas a cualquier precio.

Las historias son idénticas, los finales semejantes. Algunos dictadores murieron en el poder después de muchos años, otros fueron derrocados, algunos más asesinados en la revuelta definitiva. Pero sus pueblos se sacudieron del yugo comunista, en muchos casos disfrazado de socialismo, convencidos de que la opinión de Winston Chuchill, el Primer Ministro Británico durante la Segunda Guerra Mundial, es la descripción más exacta de ese funesto sistema: "El socialismo, es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, la predica de la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria"

No hay sino que revisar las historias de estos dictadores comunistas: Janos Kada (Hungría 1956-1965), Josep Broz Tito ( Yugoslavia 1945-1980), Enver Hoxha (Albania 1944-1985), José Stalin (Unión Soviética. 1924-1953), Kim Il Sung (Corea del Norte 1948-1994), Mao Zedong (China 1945-1976), Fidel Castro (Cuba 1959-ø). Todos llevaron a sus países a la miseria, sembraron el odio, pero apoyados por una corte de incondicionales y de un ejército traidor a su patria, lograron permanecer muchos años en el poder. Hoy sus pueblos los recuerda con horror y los daños de sus tiranías en algunos casos persisten a través de sucesores, como el caso de Corea y de Cuba. Son gobernantes odiados y sus países tienen el atraso que conlleva décadas de comunismo.

 

Cubazuela

Desgraciadamente, Venezuela, un país rico que asomaba prometedoramente al siglo XXI, ha sido tomada por un gobierno que llegó con disfraz de demócrata. Declarado abiertamente castrocomunista, está siguiendo paso a paso la fracasada receta. El desconocimiento absoluto de la voluntad mayoritaria, que votó en contra de un proyecto de reforma de 69 artículos que instaura un abierto comunismo, deslegitima al gobierno de Hugo Chávez y permite que los ciudadanos se declaren en defensa de la violada y vigente Constitución, cuyos Principios Fundamentales e inamovibles establecen que Venezuela es una democracia que respeta el pluralismo político, la igualdad, la justicia, la descentralización, la propiedad privada y los derechos humanos.

Hugo Chávez declaró que la victoria de la oposición en el refrendo que rechazó la Reforma Constitucional era "una victoria de mierda"(sic) y por eso, violando el articulo 5 de la Constitución que ordena el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas, decidió desacatar la Carta Magna, con la delictiva complicidad de la Asamblea Nacional, del Tribunal Supremo de Justicia, de la Defensoría del Pueblo, de la Fiscalía General de la República, del CNE y de la Fuerza Armada Nacional, todos engordados por la marea roja. Los resultados están a la vista: la reforma rechazada está siendo aprobada mediante inconstitucionales leyes, que no sólo se saltan a la torera las normas constitucionales sino hasta la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana ( Pacto de San José), suscritas ambas por Venezuela, y por lo tanto de obligatorio cumplimiento.

Todas estas leyes aprobadas sin discusión por una obscena manada de diputados que responden a la voluntad de Chávez y no a la de sus representados, son nulas de toda nulidad. Desacatan los principios de justicia, de legítima defensa, de propiedad privada, del debido proceso, de la justa indemnización, pero sobre todo, tienen por finalidad poner a todo el país de rodillas ante quien se cree dueño de Venezuela. La justicia no necesita de militares armados hasta los dientes para imponerse. La infamia de la violencia y la amenaza contra los propietarios, contra los despojados, contra los mandatarios de oposición, contra la disidencia, contra los medios, demuestra al mundo que Hugo Chávez ha optado por el camino sangriento marcado por su padre Fidel.

 

La receta ciudadana

Tierras, empresas, industrias, han sido tomadas y expropiadas en forma atropellada y humillante. Muchos trabajadores de esas empresas han creído la falacia de que ahora sí serán dueños de esos bienes, por la vía del arrebatón propia de los delincuentes, pero pronto se verán las consecuencias económicas y sociales de este desmadre. Vienen la Ley de Propiedad Inmobiliaria y la de Terrenos Urbanos, que tocarán el último reducto de los propietarios: sus casas. Tal vez esto sea lo que necesitan muchos para reaccionar y entender por fin que el pueblo venezolano se enfrenta a un poder que comenzó como constitucional y que ahora deviene en una dictadura castro comunista.

En la medida que el pueblo tome las acciones previstas en las Constitución para hacerla cumplir, en esa misma medida saldremos más rápido de este problema de vida o muerte. En la medida que los venezolanos entiendan que este régimen no dará marcha atrás y que debemos enfrentarlo con las armas de que dispone una ciudadanía demócrata, estaremos más cerca del fin. Y hay que atajarlo pronto, porque el cáncer comunista ya está devorando nuestro sistema de vida. A evangelizar, a convencer Constitución en mano a familia, vecinos, amigos, compañeros de trabajo y a todo el que nos quiera escuchar de cómo están siendo violados nuestros derechos. Hay que unirse, protestar, escribir, manifestar frente a los entes públicos, votar y mil veces defender ese voto, demandar ante los entes públicos, denunciar ante los organismos internacionales a un gobierno que cada día está más cerca de ser forajido. Información es poder, hay que informar a quienes desconocen la violación legal, a quienes no han leído la historia siempre fracasada del comunismo y sus tiranos.

Ninguna acción esta excluida de esta cruzada intensa que debemos desarrollar quienes queremos seguir viviendo en este país, con justicia y democracia. Es hora de ejercer la ciudadanía venezolana y atajar de una vez por todas la pandemia comunista que asola a Venezuela.

charito@movistar.net.ve